Niña hondureña de 7 años cruza sola la frontera México-EU

La niña hondureña de siete años, se encontraba rodeada de desconocidos a altas horas de la madrugada, cuando decidió mantener el paso con los otros migrantes que se dirigían a la frontera con Estados Unidos.

La menor expresó a medios internacionales que junto a su padre, habían recorrido México en un autobús durante 22 días, sin embargo, el hombre se regresó a su país después de dejar a la menor en manos de un joven que la iba a ayudar a cruzar el río Bravo y llegar a Texas.

Se desconoce que ocurrió con el joven que debía hacerse cargo de la pequeña, pero eso no la detuvo, pues la menor se unió a un grupo que se dirigía a la frontera y se fue con ellos.

Caminaron un domingo por la noche por el valle del río Bravo, en un escenario en el que las temperaturas bajaron cerca de 10 grados centígrados, y la niña vestía una chamarra amarilla con dibujos animados de trenes y un cubrebocas negro para protegerse del Covid-19.

La menor logró llegar a Estados Unidos. Una migrante hondureña, Fernanda Solís, de 25 años, comentó que encontró a la menor llorando en un camino de tierra al norte del río Bravo, luego de la medianoche, mientras un helicóptero sobrevolaba la zona y los agentes fronterizos les hablaban a los indocumentados por un altavoz.

Solís intentó consolar a la menor, quien se encontraba lejos de su familia, con frío, hambre y sed. La joven se ganó poco a poco la confianza de la pequeña, con quien posteriormente se entregaron a las autoridades.

La niña le contó a Fernanda que en abril cumplirá 8 años, y que en una ocasión ella y su papá intentaron cruzar a Estados Unidos, sin embargo, fueron detenidos y posteriormente enviados a Reynosa, México.

La mejor solo tenía el conocimiento de que tiene un tío que vive en South Carolina, pero no tenía más información o familiares en EE.UU.

La menor quedó a disposición del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, sin embargo, esta organización no ha dado información acerca de lo que sucedió con la hondureña.

No se ha dado a conocer en nombre de la menor o del padre, pero este caso es un claro ejemplo de las decisiones tan extremas que toman los padres para que sus hijos puedan llegar a Estados Unidos, incluso si esto significa que los dejen solos con desconocidos ante un peligroso trayecto.

 

Puedes comentar con Facebook