🖊Opinión | Amlo aquí casual en la tierra del Chapo

Esta vez han sido pocos, muy pocos los defensores de Andrés Manuel López Obrador que se han atrevido a intentar una justificación de su cercanía con la familia de ‘el Chapo Guzmán’ la mayoría de los usuales aplaudidores de la 4T han optado por guardar silencio y algunos más sí han cuestionado la actuación del presidente.

La historia comienza con la noticia de la gira del jefe del ejecutivo a Sinaloa; no faltaron los ocurrentes y los memes en torno a la fecha escogida, el día del cumpleaños de Ovidio. Andaba de gira supervisando obras en Mexicali, San Luis Rio Colorado y… Badiraguato; a pesar del preocupado llamado de López Gatell “¡Quédate en casa, quédate en casa, quédate en casa!” válido para todos los mexicanos menos para el presidente, su séquito y las personas convocadas a sus eventos.

Pero el estupor cundió cuando comenzó a circular el video del presidente López acudiendo presuroso a saludar a doña Consuelo Loera, la mamá de Joaquín Guzmán Loera ‘el Chapo’; se escucha a AMLO dirigirse con familiaridad a la señora a quien da la mano y le dice “te saludo, no te bajes… ya recibí tu carta… sí sí, ya recibí tu carta”.

Luego de saludar a la mujer, se retira y junto a él camina un hombre que le toca el brazo y el hombro mientras le habla al oído, hombre identificado como José Luis González Meza, abogado del Chapo.

Y vinieron algunas justificaciones: no se debe criticar que el presidente humanista atienda a una mujer de 92 años que pide por su hijo.

Poco después se generaba una nueva polémica pues al fondo del video se señalaba a un personaje como Aureliano Guzmán Loera “el Guano”, hermano del Chapo y cabecilla del cártel de Sinaloa en esa región, más tarde vendría el desmentido. Se dijo que se trataba de un médico de Mazatlán, llevado para estar pendiente de la salud del presidente durante esta parte de su gira.

Pero queda el saludo, la deferencia, el privilegio, la atención de la que no gozan miles y miles de mexicanos que quisieran también ser escuchados por el gobernante. Sobre este evento solo hay dos opciones; la primera es que fue una reunión concertada para que el primer mandatario se encontrara con la madre y el abogado de Joaquín Guzmán Loera. La segunda opción es que fue una mera casualidad, que estuvieran en el mismo lugar y a la misma hora el presidente y la madre del narcotraficante más famoso de México.

También hubo lugar para la exageración, el estupor atizado desde el otro lado al publicar fotografías de una comida, una taquiza al aire libre para el presidente y un grupo muy reducido, unas quince personas, una de las cuales de nuevo era señalado como Aureliano “el Guano” Guzmán, versión luego desmentida.

El saludo a la señora Loera, puede ser admitido sin conceder, como una una acción humanitaria, luego de que según trascendió, ella ha pedido el apoyo del gobierno para conseguir una visa y poder visitar a su hijo encarcelado en los Estados Unidos.

Dicen que está bien que el presidente tenga tales deferencias con esa señora, a quien no le funcionaron o no le llegaron a tiempo las recomendaciones de AMLO para los jalones de oreja y el uso de la chancla.

Pero ante la preocupación del mandatario hacia una mujer que sufre por su hijo, surgen entonces más preguntas sobre dónde ha estado el presidente con las miles de madres de desaparecidas y víctimas de feminicidio y violencia… ¿ahí dónde ha estado el presidente?.

Porque también hay otras muchas madres que sufren y necesitan de la intervención del gobierno para poder ver a sus hijos, muchas. ¿Pero qué privilegios necesita una mujer para que el presidente acuda presuroso a saludarla y le diga cortésmente “ya recibí tu carta”?

Esta vez muy pocos se han atrevido a intentar justificar al presidente López; la mayoría de sus usuales defensores han preferido guardar silencio y meditar.

Y la obligada cuarentena hace obligada la reflexión sobre qué se les puede decir a los cientos de marinos y soldados que han dado su vida y a los que a diario la exponen en la lucha contra el narcotráfico. Que se les puede decir a las miles de víctimas de la delincuencia.

Twitter: @MCervantesM

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