馃枈Opini贸n | AMLO verb贸crata

Parece que el presidente L贸pez Obrador entiende el ejercicio del poder como un incesante suministro de palabras. Estamos frente a un presidente que ha optado por sustituir la acci贸n por la palabra, remplazar los hechos con frases, apostar a que se olvide la realidad al tratar de sustituirla con pura percepci贸n alimentada desde una colecci贸n de frases cortas que se vuelven comunes a fuerza de repetirlas.

Es un gobierno de pura lengua.

El presidente Andr茅s Manuel L贸pez Obrador habla despacio, pero no para de hablar: de dos a tres horas en las conferencias ma帽aneras de lunes a viernes, luego alg煤n discurso, m谩s que se le ocurre lanzar alg煤n video, s煤mele en fin de semana los m铆tines y de nuevo los videos de redes sociales.

Tenemos un presidente adicto a hablar, pero no a escuchar, enamorado de su filosof铆a pero incapaz de cautivarse por ideas ajenas, que se considera tan importante que cualquier cosa que le pase por la cabeza debe quedar en el registro hist贸rico. As铆, endiosado, le sobran 鈥渆vangelistas鈥 para ir relatando paso a paso sus disparates y elevarlos a la categor铆a de palabra sagrada.

En este imperio de la saliva, desfilan cursiler铆as como los Municipios de la Esperanza, el Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, los Dec谩logos, las 100 acciones, los cuatro informes anuales, el apellido Bienestar para un pu帽ado de instituciones, Sembrando Vida, J贸venes Construyendo el Futuro y, claro, la Cuarta Transformaci贸n. Para opositores y cr铆ticos se han contado 88 variedades de floridos insultos.

El presidente prometi贸 tres cosas muy sencillas para conquistar a los electores: acabar con la corrupci贸n, acabar con la inseguridad y mejorar la econom铆a. Un a帽o y medio m谩s tarde, no est谩 ni cerca de cumplir con ninguno de estos compromisos, pero no importa, porque el presidente dice que ya lo logr贸.

Entonces, en la unilateral sustituci贸n de la realidad por el dicho presidencial, 鈥測a se acab贸 la corrupci贸n鈥. No importa que el Inegi registre m谩s actos de corrupci贸n en su primer a帽o de gobierno que en el 煤ltimo del impresentable Pe帽a Nieto. No importan Bartlett, Zo茅 Robledo, Napito, Segalmex鈥

Tambi茅n dice que ya va bajando la inseguridad. Los datos oficiales, emanados de su propio gobierno, revelan que durante el corto tramo que lleva en Palacio se han roto los r茅cords de asesinatos. Y de Ovidio, ni hablar.

En econom铆a, su fracaso ha sido tal que ha mejor planteado dejar de prestar atenci贸n a la medici贸n del crecimiento del Producto Interno Bruto y empezar a medir la felicidad, el bienestar, el desarrollo.

Y as铆, con la misma soltura de qui茅n miente con aplomo, afirma que ya dom贸 la pandemia.

Quiz谩 el cl铆max del 鈥淎MLO verbocr谩tico鈥 sucedi贸 este fin de semana cuando, en medio de la hist贸rica pandemia que arrasar谩 en lo humanitario y en lo econ贸mico, el presidente lanz贸 su 鈥渄ec谩logo鈥 para salir del problema: ni una medida extraordinaria de apoyo econ贸mico para la poblaci贸n m谩s golpeada, ni una medida en salud para realmente aplanar la curva de contagios, ni una pol铆tica p煤blica para salir del hoyo. En cambio, ofreci贸 una verborrea que no s茅 si ubicar como la de un motivador novato, un predicador de madrugada televisiva o un desganado merolico de remedios caseros.

historiasreportero@gmail.com

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