馃枈Opini贸n | Cambio en el gui贸n 2

La restricci贸n del Gobierno de salir a la calles, ya con el panorama de la crisis sanitaria que estamos viviendo en Espa帽a, fue muy dr谩stica, sigui贸 contando Carolina. Indic贸 que a las ocho de la noche, es la hora anhelada por todos los que se encuentran en cautiverio, ya que es el momento en que todos salen a respirar el desconsuelo mezclado con un mucho de esperanza que se combinan en aquellos c谩nticos que se escuchan por doquier o aquellas bocinas de alguien que instala su equipo para elevar los decibeles para que lleguen hasta los o铆dos de aquellos combatientes que han tenido que ir a la vanguardia en esta batalla contra un virus que lleg贸 armado hasta su C谩pside.

Son momentos llenos de tristeza y hasta frustraci贸n porque, a pesar de vivir como en un panal, 鈥渓os apartamentos uno encima de otro鈥, no se puede, siquiera, ir a visitar a los vecinos. Es frustrante porque, despu茅s de estar acostumbrado a hacer una vida llena de contacto f铆sico con la gente, comer con los amigos en las terrazas y solamente llegar a las casas a dormir; luego entonces, comienza esa angustia de permanecer imp谩vido todo el d铆a cuando la costumbre era otra; costumbre que se comienza a extra帽ar pero que sabes no volver谩 pronto, cuando ya llevas dos semanas de encierro.

Para poder despejarte un poco en el encierro es necesario entablar charlas con alguien del exterior de las paredes de tu apartamento porque, en M茅xico, las casas tienen un peque帽o jard铆n o patio, mientras en Espa帽a, el 煤nico lugar al que puedes ir es al balc贸n; por ello es necesario platicar con tu familia o amigos, aunque sea de manera virtual; v铆a video llamada, cortes铆a de la tecnolog铆a.

Desde la 贸ptica que ofrece una persona que, en este momento pude ser portavoz de millones de personas; est谩 M茅xico en el momento precis贸 para tomar decisiones concretas para hacerle frente al problema. Y s铆, dos d铆as despu茅s, se tomaron decisiones ante una crisis que, unas horas antes, el mismo l铆der del pa铆s y varios de sus colaboradores, segu铆an minimizando.

En Espa帽a se inici贸 con dos semanas de aislamiento social, luego se anunci贸 que ser铆an otras dos m谩s pero, al final, la previsi贸n es de seis semanas; mes y medio sin poder seguir realizando, pie juntillas, lo que estaba escrito en nuestro anterior gui贸n.

La expectativa que se tiene para cuando esto termine, si es que se termina, es de 14 mil muertos; que igual de incierto es su destino, porque no hay anfiteatros ni funerarias suficientes; al grado, que en la ciudad de Madrid se ha dispuesto una pista de hielo para 鈥済uardarlos鈥 y despu茅s cremarlos; es una imagen desgarradora, al igual que las noticias que anuncian que ya un hombre asesin贸 a su mujer, quiz谩s por la desesperaci贸n del encierro, quiz谩s por otra raz贸n que ha detonado el no haber hecho caso a las medidas de prevenci贸n que nos ped铆an cumplir.

Es igualmente desgarrador y triste no poder vivir un proceso de duelo, porque no puedes acercarte, no los puedes enterrar, no puedes asimilar que las personas que conoces y fallecieron v铆ctimas del coronavirus ya no van a estar. Y a煤n m谩s preocupante que ahora, en el Sector Salud, rebasado por mucho, los m茅dicos trabajen sin descanso y sean ellos los que tienen que decidir qui茅n vive y qui茅n muere; porque los adultos mayores ya ni siquiera son recibidos para darles atenci贸n medica.

Con este panorama que se vive en una ciudad muy, muy lejana como Barcelona, Espa帽a; M茅xico, a partir del s谩bado, seg煤n declaraciones que el subsecretario de Prevenci贸n y Promoci贸n de la Salud, Hugo L贸pez Gatell, y por la manera en que lo anunci贸 de que esta era 鈥渓a 煤ltima oportunidad鈥 de poder evitar una dif铆cil situaci贸n, los pron贸sticos no son nada halag眉e帽os; pues, el mismo funcionario que se ha convertido en vocero y cuasi Secretario de Salud, ha manifestado, en diferentes ocasiones, la magnitud del problema; solamente hay que hacer operaciones matem谩ticas y darnos cuenta de la afectaci贸n que se avecina (ojal谩 y no).

驴De qu茅 n煤meros le hablo? De ese constante porcentaje que se ha anunciado sobre la pandemia. De un pa铆s de casi 130 millones de habitantes, el 70% se van a contagiar, lo que quiere decir que ser谩n 91 millones. Dijo que el 15% va a requerir ayuda m茅dica, es decir casi 13 millones. De ellos entre el dos y el cinco por ciento va a necesitar cuidados intensivos, algo as铆 como siete millones.

Estos n煤meros no son m铆os. L贸pez Gatell los se帽al贸 en una entrevista con Carmen Aristegui los 煤ltimos d铆as del mes de febrero 驴No me cree? Preg煤ntele a San Google y ver谩 que no lo invento.

Ojal谩 nuestros 鈥渃ombatientes鈥 que ir谩n al frente de esta batalla, en un Sector Salud muy por debajo del Sector Sanitario de aquel pa铆s europeo y que ha sido rebasado, muestren ese gran coraz贸n invencible cuando se trata de salvar vidas. Ojal谩 que en realidad se tenga raz贸n de haber mostrado esa 鈥渃onfianza鈥 ramplona que se alarde贸 d铆as atr谩s sobre esta pandemia y que hasta se pretendi贸 hacerle creer a la gente que con un 鈥淒etente鈥 o con 鈥淔uerza Moral y no de Contagio鈥 era suficiente para salirle al paso a este virus.

En fin. Esperemos y hagamos lo que nos toca hacer como ciudadanos responsables para acatar todas las disposiciones y evitar que este contagio se vaya a hacer incontrolable. No importa que el ritmo de nuestras vidas se paralice. No importa no saber qu茅 va a suceder ma帽ana. No importa que ya no podamos hacer planes para nada como est谩bamos acostumbrados.

No importa el encierro porque quiz谩s ma帽ana nos toque a nosotros o a alg煤n familiar o conocido. Ahora, como dice la filosof铆a de los adictos al alcohol, el pensamiento cercano debe ser el 鈥渟贸lo por hoy鈥 para pronto alcanzar la luz al final del t煤nel y comenzar de nueva cuenta. Al fin y al cabo, qu茅 es la vida, si no una pel铆cula en la que siempre nos cambian el gui贸n sin previo aviso.

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