🖊Opinión | Censura Imperial

La libertad de expresión mi estimado lector, ese “artículo” que para muchos se vende exclusivamente para los que ejercemos el periodismo, les repito, porque ya lo he hecho varias veces, es un derecho constitucional que muchos hoy festinan sea censurado a Chumel Torres; y miren que el tipo no es alguien a quien yo admire, pues su estilo irreverente y valemadrista de hacer y decir las cosas, no es algo con lo que comulgo; sin embargo, no puedo dejar de reconocer que es una persona que lo único que ha estado haciendo es ejercer su libertad de expresión; ésa que muchos le aplauden porque se identifican con él: “Influencer” les llaman ahora.

Me llena de indignación ver a tantas personas vanagloriándose por la censura en contra de Chumel; eso habla del nivel de ignorancia que los reviste. Y más decir “qué bueno que ya lo quitaron, eso no es libertad de expresión, es racismo y clasismo”; perdón, pero quien repita esa barrabasada, es igual de ignorante que un asno, pues la libertad de expresión es un derecho con el cual se puede manifestar el clasismo, el racismo y la xenofobia entre mil cosas; es decir que, hasta esas conductas nefastas, son parte del ejercicio de la libertad de expresión.

Para un servidor, que sé muy bien que ésta es un derecho inherente, me llena de preocupación; porque acciones como la que se registraron con Chumel, me deja más que claro que así, como ese derecho innato le fue arrebatado, en cualquier momento nos veremos arrebatados, por parte de este Amo y Señor Imperial que nos está gobernando, de otros derechos elementales a los que debemos tener un acceso garantizado; y mire que ya ha estado haciendo anuncios poco a poco. Como esa idea estúpida de no poseer lo que deseamos y que él propone que con lo mínimo podríamos ser felices. No entiendo si todos los que usan a la felicidad como “política de campaña o política pública” son pendejos.

Insisto, podrá o no podrá gustarnos el trabajo de alguien, sus comentarios, sus propuestas, su derecho a trabajar y a ganarse la vida como guste. Es tan fácil que si algo no nos gusta, pues no lo consumamos. Yo confieso que, aunque Chumel es compañero de la empresa para la que trabajo, pocas veces le he escuchado; sin embargo, defiendo y aplaudo que se den, a todos, esas oportunidades de no callar ante lo que consideramos que está mal.

Lamento actitudes cobardes de “agachar la cabeza” por parte de algunas empresas que ceden ante las “invitaciones” de los nuevos Reyes de este país; pero que creen, esas empresas también están en su derecho de actuar conforme sus intereses se los exija.

Lamento que las voces críticas de siempre, porque hay que reconocerlo, Chumel se ha dedicado a hacer lo que hace desde hace años, sean calladas de la manera más ruin; porque a Chumel no lo callaron por ser periodista; porque dista mucho de serlo. Lo callaron por ser un personaje incomodo para la pareja imperial que se sintió ofendida por señalamientos que, se les olvida, el Rey del Imperio, hace día a día en contra de sus detractores. Lamentable que haya aún ignorantes que piensen que quienes criticamos, cuestionamos o ridiculizamos a Andrés Manuel, empezamos con esa actividad el día 1 de diciembre de 2018; existen muchas voces que lo hacen desde sexenios pasados, incluido un servidor. Lamentablemente quienes ahora denuestan esa libertad, antes, convenencieramente, se la pasaban aplaudiéndola.

A Chumel no lo callaron por racista ni por clasista, porque si eso fuere verdad, el Rey de Macuspana, tendría que haber sido quemado en la hoguera desde hace mucho; pues si no entiende qué significan los términos que hoy manda censurar, le informo que llamar fifís, corruptos, conservadores, además de etiquetar a la “prensa vendida”, chayotera y demás adjetivaciones que realiza durante sus homilías mañaneras, son los actos más puramente clasistas, racistas y discriminatorios.

¿Qué Andrés Manuel López Obrador era un peligro para México? Ya lo estamos viendo y muchos no lo creímos; por el contrario, lo apoyamos porque confiábamos en la posibilidad de un cambio. Muchos vimos en él, ese “rayito de esperanza”, porque que ya habíamos padecido de tantas cosas que él defendía entonces, como la libertad de expresión y que, lamentablemente, ahora practica contrariamente si no se le aplauden sus pendejadas. Y es así como  ese rayito de esperanza, se convirtió en una hoguera que alimenta las mismas estupideces, transas, corruptelas y demás vicios ancestrales.

A Chumel no lo sacan del aire de HBO Latino America por lo que dijo en su defensa, o porque no rindiera frutos económicos para esa empresa, porque sería una mala justificación; lo sacan del aire porque saben, el Rey de Macuspana y su Ilustrísima Señora, que muerto el perro, se acaba la rabia.

Lejanamente puedo compararme a Chumel en cuanto influencia con la gente; pero me preocupa que actitudes censoras se vayan desatando en cadena en todos los estados; porque si esto hacen a esos niveles, no me quiero imaginar lo que pueden lograr en las regiones donde existimos personas, que no callamos ante las estupideces que se están haciendo; sobre todo porque ya nos debió haber quedado claro, esa clase de escoria arribista sin tantita inteligencia que llegó a MORENA, con sus salvedades que desgraciadamente no son muchas, en todas partes de nuestro país; porque seguramente no se detendrán ante nada por seguir aferrados a la ubre y seguir mamando del erario.

Remato diciendo que no es suficiente con que nos dejen ejercer nuestra libertad de expresión; porque esa la ejercemos desde el momento en que nacemos y soltamos el primer “berrido”; lo que necesitamos es que nos garanticen la libertad de difundir, sin ser censuradas, nuestras ideas.

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