馃枈Opini贸n | 驴Conoces a un pol铆tico corrupto?

Comentaba en una de sus c谩psulas el periodista Jes煤s Esquivel que todos los mexicanos conocemos, al menos, a un pol铆tico corrupto que se enriqueci贸 en el servicio p煤blico, tal aseveraci贸n me parece acertada y dentro de la realidad social que en las 煤ltimas d茅cadas se ha vivido en nuestro pa铆s y es que el saqueo al erario ha sido evidente, tanto en los municipios m谩s modestos como desde los m谩s altos cargos del gobierno federal.

Los pactos de impunidad y la opacidad con la que se maneja la administraci贸n p煤blica no han permitido que se pueda establecer una cultura de transparencia y rendici贸n de cuentas; en el imaginario colectivo se da por sentado y en muchos casos por aceptado que los pol铆ticos usan el poder para enriquecerse, al grado tal, que se han acu帽ado frases como la siguiente: 鈥淓st谩 bien que roben, pero que hagan algo por la gente鈥.

La tolerancia al enriquecimiento il铆cito de los pol铆ticos ha convertido a este fen贸meno social en parte de la normalidad de la vida p煤blica mexicana, precisamente, porque no es com煤n que los corruptos enfrenten consecuencias jur铆dicas, los altos niveles de impunidad han estimulado que estas conductas ilegales se sigan cometiendo cotidianamente en todos los niveles de gobierno.

Tradicionalmente la procuraci贸n de justicia se ha utilizado para acotar y someter a los adversarios pol铆ticos y para quitar algo de presi贸n social a las demandas ciudadanas de que se aplique la ley a casos concretos y es que las nuevas tecnolog铆as le quitaron a los medios de comunicaci贸n el monopolio de informar; hoy en d铆a cualquier persona con un celular inteligente tiene el potencial de documentar y hacer p煤blicos los excesos de los funcionarios.

鈥淧eriodismo que no incomoda no es periodismo鈥, afirma el conductor Rub茅n Luengas y es que buena parte de los esc谩ndalos de corrupci贸n detonaron, no por las pesquisas policiacas, sino por investigaciones period铆sticas; tal es el caso de la 鈥淐asa Blanca鈥 de la ex esposa de Pe帽a Nieto, la cual propici贸 que se inventaran los, hasta ahora in煤tiles, sistemas nacional y estatales anticorrupci贸n.

Varios exgobernadores estuvieron en la c谩rcel, algunos a煤n lo est谩n, tanto en M茅xico como en Estados Unidos, otros est谩n litigando sus eventuales extradiciones; un ex Secretario de Estado est谩 siendo juzgado en la Corte de Brooklyn y dos de sus principales colaboradores est谩n pr贸fugos y requeridos para procesarlos; Emilio Lozoya y el saqueo a PEMEX, los sobornos de Odebrecht para financiar campa帽as del PRI, no solo la de Pe帽a Nieto; Rosario Robles, C茅sar Duarte, Videgaray, 鈥淟a Estafa Maestra鈥 y 鈥淥peraci贸n Safiro鈥 que involucran a varios ex gobernadores y universidades p煤blicas; desafortunadamente en ambos esquemas de desv铆o de recursos y simulaci贸n de contratos se menciona a Durango.

Nuestro pa铆s est谩 ante la posibilidad de construir un parteaguas hac铆a una vida p煤blica m谩s transparente y honesta, en el que la pol铆tica deje de verse como una v铆a poco riesgosa para enriquecerse il铆citamente como hasta ahora; pero esta no es solo tarea del Presidente de la Rep煤blica, se debe empezar a llamar a cuentas a los corruptos en las entidades federativas, as铆 como lo est谩 haciendo Fiscal铆a de Chihuahua; est谩 sencillo, solo hay que seguir la ruta del dinero; casos de corrupci贸n pol铆tica hay miles en M茅xico y no es nada del otro mundo que el Ministerio P煤blico establezca cu谩les funcionarios, empresarios y pol铆ticos se enriquecieron o se est谩n enriqueciendo haciendo negocios con el gobierno y desde el gobierno. Aplicar la ley a quienes delinquen desde los cargos p煤blicos debe dejar de ser una cuesti贸n de voluntad pol铆tica y debe empezar a ser una obligaci贸n 茅tica.

@ernestoescobosa

Puedes comentar con Facebook