🖊Opinión | Durango no es una entidad de ciegos

¡Felicitamos a todos los abogados por su día, que el domingo celebraron!

Pues bien, que quede claro, no somos una comunidad de ciegos, observamos, criticamos, aprobamos y rechazamos aquellas conductas inadecuadas en el servicio público. Diariamente vemos la enorme movilidad del gobernador José Aispuro Torres recorriendo todos los municipios y llevando los apoyos de diversos insumos que más son requeridos por sus habitantes, ahora, lo vemos en Querétaro manifestándose junto a sus homólogos por un federalismo perfeccionado que permita impulsar al país a la innovación en todos los niveles de la vida económica, así como también permitir a las entidades un marco más justo en materia de recursos, atribuciones y competencias.

Mientras tanto, aquí en Durango, también observamos, cómo a causa del Coronavirus, primero, el Poder Judicial dejó de seguir prestando sus servicios; segundo, han pasado los meses y la Justicia en Durango, continúa ausente, y todo confluye en que es un capricho del Presidente, ya que enfrenta ya, un cúmulo de denuncias.

Si hacemos memoria, habremos de recordar que desde que asumió su encargo, este personaje, ha sido severamente cuestionado, por otra parte, él no aparecía entre los prospectos a asumir la Presidencia del Tribula Superior de Justicia, ya que había otros honorables abogados, pero fue fobia del entonces diputado Enrique Benítez la que impidió que arribara a esa posición el Lic. Octaviano Rendón Arce. Así es la política.

La Barra de Abogados en diversas ocasiones ha ejercido su derecho a protestar y ha pedido la destitución del señor Calderón, así como también, recientemente, ha demandado que con urgencia se abran las puertas del Tribunal, los juzgados y salas de audiencia, sobre todo, porque durante este tiempo, todos los abogados han dejado de laborar y hay muchos expedientes pendientes, resoluciones, dictámenes, etc. que están estancados, con las consecuentes implicaciones que todo ello trae como consecuencia.

Apenas hace poco más de quince días, el Gobernador, respetuoso de la división de poderes, aludió cortésmente al titular del Poder Judicial a que buscasen la forma de sesionar y reactivar las actividades de impartición de justicia, pues en algunos casos es esencial, urgente, o necesaria. ¿Dónde quedó la justicia, imparcial, pronta y expedita? Es el lema que se sustenta.

Esteban Calderón hace que gana tiempo, en su afán de que las cosas tomen otro rumbo, sin embargo, son los propios hechos los que lo hunden, su posición es insostenible, son muchas las voces, que, dada su actitud y su actuación desaseada, deja mucho qué merecer y pone en entredicho a una Institución que por años ha pugnado por ganarse el respeto y la confianza de los duranguenses. La honorabilidad exige que se le tome en cuenta, son muchas violaciones a la Ley y la Justicia debe tomar el lugar que le corresponde, no hay otra manera de restituir la confianza en el Poder Judicial de Durango. Ya son muchas las atrocidades que en su nombre han causado las actuaciones del señor Calderón, quien ya terminó su ciclo, se le dio la oportunidad y no supo ponerse a su altura, es pues urgente el cambio.

Jorge Salum debe hacer un recorrido detenidamente por toda la ciudad y tomar debida nota de todas y cada una de las carencias que ya no se pueden posponer ya que además de ser necesarias son obvias a los ojos de cualquier persona.

No dudamos en ningún momento, que este llamado sea considerado, pues nos sumamos a los miles de ojos que observan y vemos cómo pasan los días y todo sigue igual y como todos, confiamos en que seamos escuchados.

Tampoco pasamos por alto y observamos la actuación presidencial que parece estar ausente y en otro mundo.

Hugo López-Gatell puso fechas y metas y las ha venido recorriendo. Se aventuró a hablar  de que no era necesario el cubrebocas. Posiblemente la virología sea una disciplina exacta pero las políticas públicas no: dependen del comportamiento del grupo al que van dirigidas. Si nos vale madre seguir recomendaciones: y allí están las consecuencias. López-Gatell ha equivocado al comprometerse, pero también nos hemos equivocado los que no seguimos las recomendaciones. Vea. Muchos que no se ponen mascarilla; no usan careta y no guardan distancia y no es porque no se les ha dicho hasta el cansancio que se queden en casa. Decir que López Obrador “no es una fuerza de contagio, sino una fuerza moral” fue una tontería. Y tratar de castigar el esfuerzo hecho por todo el sistema de salud, o criticar a algunos gobernadores, es un error, ver sólo lo bueno, es cosa de fanáticos. Hay que ver lo que es: no estamos en una entidad de ciegos.

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