馃枈Opini贸n | El peligro de los otros datos. Salud y Hacienda

El mi茅rcoles merendamos con
que los datos que divulgaba
el grupo de expertos del
gobierno responsable de la difusi贸n
de la informaci贸n sobre la epidemia
del Covid-19 fueron multiplicados
por ocho para coincidir con las
tendencias internacionales cre铆bles
y las filtraciones en las redes sociales
de lo que estaba ocurriendo en los
hospitales y la supuesta instrucci贸n
de no registrar correctamente la
causa de las defunciones.
De esta manera, los casos de
contagio crecieron de un poco
m谩s 3 mil registrados a 26.5 miles
estimados aplicando un modelo de
Vigilancia Centinela establecido
en el 2006, que el subsecretario
de salud intent贸 explicar, la prensa
cuestion贸 y los seguidores de las 4T
creen a pie juntillas.
La discusi贸n sobre los n煤meros
no se hizo esperar y las invocaciones
al pasado calderonista, en cuyo
gobierno participaron los m茅dicos
del equipo cient铆fico de AMLO,
recordaron que esta forma de
levantar estad铆sticas se utiliz贸 en
la pandemia del H1N1 de 2009,
avalada por la OMS.
Lo importante es que el
juego de los guarismos y el chiste
presidencial recurrente en el que
脡l manifiesta que tiene otros datos
minan la credibilidad social en el
gobierno y el ciudadano com煤n y
corriente pierde la br煤jula. 驴Por
qu茅 el festival Vive Latino no se
suspendi贸 y el tradicional V铆a Crucis
de Iztapalapa se debe escenificar
a puerta cerrada? La explicaci贸n
gubernamental es que se trata de
medidas en distintas etapas de la
evoluci贸n de la pandemia.
Las autoridades locales, gobierno
de la Ciudad de M茅xico y Alcald铆a
de Iztapalapa deben lidiar con
este 鈥減roblema鈥 de comunicaci贸n
y para evitar las concentraciones
de personas asintom谩ticas deben
utilizar la fuerza p煤blica preventiva
y disuasivamente. El peligroso
mensaje que se manda cuando la
comunicaci贸n social gubernamental
es equ铆voca consiste en que 鈥渘i ellos
se ponen de acuerdo, por lo que el
riesgo de contagio no existe, que es
una invenci贸n de la mafia del poder
y, por lo tanto, no permiten que el
pueblo viva su F茅鈥.
Por otro lado, las autoridades
financieras pierden credibilidad.
Un d铆a se anuncia con bombo y
platillo en las ma帽aneras que
se dispondr谩 de m谩s de 700 mil
millones de pesos de la extinci贸n
de los fideicomisos y una semana
despu茅s, en una entrevista
improvisada en Palacio Nacional,
el Secretario de Hacienda aclara
que s贸lo se utilizar谩n los recursos
de los fideicomisos p煤blicos que
las dependencias utilizaron para
hacer 鈥済uardaditos鈥 con el sobrante
de los ejercicios presupuestales
que por norma debieron regresar
a la Tesorer铆a de la Federaci贸n y
no se afectar谩n los fideicomisos
establecidos en ley y mucho menos
las reservas de estabilizaci贸n. Esta
explicaci贸n tranquiliza y explica
el origen de los recursos para el
adelanto de los programas sociales
y los cr茅ditos a la micro, peque帽a y
mediana empresa.
El secretario aprovecha para
puntualizar que no hay cerraz贸n
gubernamental para revisar la
propuesta del Consejo Coordinador
Empresarial, en la que se incluye
como parte de los recursos
disponibles para financiar una
pol铆tica econ贸mica antic铆clica
los fondos de estabilizaci贸n y los
que se liberar铆an del registro de
la deuda p煤blica neta como bruta.
Sin embargo, tambi茅n afirma que
todav铆a no es el momento de utilizar
ese ahorro social.
Los otros datos s贸lo sirven
para sostener posturas ideol贸gicas
que tienden a la fractura social y
pol铆tica. No contribuyen a generar
un ambiente de armon铆a y unidad
que se requiere.
El gobierno muestra fisuras
con el manejo 鈥減ol铆tico鈥 de las
cifras. Los empresarios se dividen
y cuestionan sus propios liderazgos.
La confianza social en el grupo de
expertos disminuye y la efectividad
de sus recomendaciones, que en
realidad son disposiciones generales
obligatorias.
El peligro de los otros datos
es la desconfianza en el gobierno
y sus acciones y la consecuencia
desobediencia civil como pudo
haber ocurrido en Iztapalapa si
la polic铆a no hubiera confinado el
Predio de la Pasi贸n. Eso no debe
volver a ocurrir. Sucedi贸 en 1985 en
el gobierno de Miguel de la Madrid,
que ocult贸 las cifras de muertos
por razones de Estado. Hoy, si en
verdad es un gobierno distinto a
los autoritarios del pasado, la
transparencia debe ser la norma de
actuaci贸n. Sin embargo, la confusi贸n
surge desde el p煤lpito de las
ma帽aneras y eso afecta, obstaculiza,
el trabajo de los funcionarios
buenos y profesionales.
Quien se atreve a discrepar
de los otros datos del presidente
se arriesga a ser desmentido
p煤blicamente. Esperemos que no
haya reacci贸n a las aclaraciones
y precisiones que el secretario
de Hacienda hizo para atajar
inquietudes y dudas que surgieron
sobre el plan de emergencia para
atender la crisis econ贸mica derivada
de la epidemia del Covid-19.

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