🖊Opinión | El T-MEC: encuentro estratégico de dos presidentes

El 01 de julio de este año entro en vigor el nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá –T-MEC- el cual sustituye al TLCAN que operaba desde el 01 de enero de 1994. Estos tratados comerciales se han generado en la dinámica del proceso de globalización que está impactando, de manera irreversible, a todos los pueblos de la tierra. Proceso que no solo se limita a las relaciones comerciales en particular; sino también a la economía en general, así como a la política, a la cultura, a los temas biosociales y ecológicos. En el nuevo escenario mundial del siglo XXI, los gobiernos de los estados nacionales están constituyendo nuevos bloques regionales para enfrentar y resolver los desafíos de la problemática de nuestro tiempo. Ese es el nuevo esquema de la geopolítica mundial, sin que esto signifique obstruir la política de libres relaciones de cooperación internacional entre Estados y organismos internacionales –considero oportuno recordar aquí, que en 1985, el entonces gobernador de Tabasco Enrique González Pedrero, en una plática que sostuve con él en su despacho de palacio de gobierno, me dijo “la solución de los problemas económicos del presente y del futuro se darán a partir de su enfoque regional”-.

Es importante destacar, que al negociarse el T-MEC, el entonces presidente electo Andrés Manuel López Obrador, por conducto de sus representantes en la mesa de negociaciones de dicho tratado, hizo una propuesta disruptiva para modificar sustancialmente el Capítulo 8, a fin de hacer respetar la soberanía del Estado mexicano, reconociendo la propiedad directa, inalienable e imprescriptible sobre nuestros hidrocarburos, conforme a lo establecido en el Artículo 27 de nuestra Constitución Política. También contiene una trascendente innovación en materia laboral: se trata de fortalecer el salario y las prestaciones de los trabajadores mexicanos, así como la democratización de sus organizaciones sindicales. Otra aportación clave fue la creación de Paneles para resolver las controversias que se susciten con motivo de la aplicación de este nuevo Tratado, antes de recurrir a los organismos internacionales competentes. Más allá de las opiniones, los hechos nos dicen que el presidente Andrés Manuel López Obrador, no sólo es un gobernante transformador de nuestra realidad social, sino también un jefe de estado que asume con responsabilidad histórica la defensa de los intereses de la nación mexicana.

Finalmente, quiero plantear estas reflexiones: me causa beneplácito como duranguense, que en el encuentro que sostuvo el pasado 08 de julio, nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador con el presidente de USA Donald Trump, incluyó entre los empresarios invitados a nuestro paisano Miguel Rincón –uno de los pocos duranguenses que ha apostado su capital a la industria de la transformación-. También me dio gusto, como mexicano que soy, el hecho de que el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar Lomelín, le haya enviado al Presidente de la República, una carta en la que reconoce lo valioso para México que ha resultado su reunión con el presidente de los Estados Unidos de América. Sólo falta su reunión con el primer ministro de Canadá Justin Pierre James Trudeau, para completar su excelente jugada diplomática, en esta nueva etapa que abre el horizonte para la integración económica de América del Norte.

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