馃枈Opini贸n |聽Las fiestas de Durango y sus reinas

La ciudad de Durango fue fundada el 8 de julio de 1563, por 贸rdenes del Capit谩n General y gobernador de la Nueva Vizcaya, Francisco de Ibarra, quien le encomend贸 al capit谩n Alonso de Pacheco que hiciera los trazos y fundara la Villa del Guadiana 鈥搇uego tomar铆a el nombre de Durango, en honor a la tierra natal de Francisco de Ibarra, en Espa帽a-.

Dice la cr贸nica de las fiestas de la ciudad de Durango, que la primera vez que se celebr贸 la fundaci贸n de esta ciudad -que primero fue capital de la provincia de la Nueva Vizcaya y despu茅s del Estado de Durango, en el M茅xico independiente-,las fiestas se realizaron en la plaza de armas y que la primera reina de dichas fiestas de Durango fue Norma Hortensia Bradley Herrera, quien fue coronada en el teatro principal, hoy Ricardo Castro; y que se celebr贸 un Baile de Gala en el patio central del Palacio de Gobierno. Esto sucedi贸 en el a帽o de 1950, siendo gobernador Jos茅 Ram贸n Valdez.

El 8 de julio de 1963, la ciudad de Durango cumpli贸 cuatrocientos a帽os de fundada. Era gobernador de Durango Enrique Dupr茅 Ceniceros, quien nombr贸 un comit茅 organizador de dichas fiestas; se trataba de celebrar en grande el IV Centenario de la fundaci贸n de esta hermosa ciudad colonial, con toda la imaginaci贸n y creatividad que fuera posible. Con gran entusiasmo, el pueblo de Durango eligi贸 como reina de dichas fiestas a la simp谩tica se帽orita Mar铆a Eugenia Cuevas Haro 鈥揳 quien cari帽osamente le llam谩bamos 鈥淟a Mu帽eca鈥-. Su coronaci贸n se llev贸 a cabo en el auditorio del pueblo y al Baile de Gala asisti贸 el mism铆simo presidente de la Republica, Adolfo L贸pez Mateos, quien fue acompa帽ado por algunos de sus colaboradores m谩s cercanos, como Don Alfredo del Mazo V茅lez 鈥 por cierto, amigo de mi se帽or padre-. Las fiestas se celebraron en el parque Guadiana y en muchos otros escenarios de la ciudad como la Plaza IV Centenario, reci茅n inaugurada. El ingeniero Dupr茅 era un pol铆tico muy noble y amistoso, era amigo personal del presidente L贸pez Mateos y de muchos gobernadores; por eso se realizaron eventos nunca vistos en nuestra ciudad, como la presentaci贸n de artistas del Instituto Nacional de Bellas Artes; la Guelaguetza del estado de Oaxaca, patrocinada por el gobernador de dicho estado; grupos de bailes folkl贸ricos y musicales patrocinados por el gobernador de Jalisco; las bandas de El Recodo, La Mazatleca y los Guamuchile帽os, patrocinadas por el gobernador de Sinaloa; la cabalgata de la cervecer铆a Carta Blanca y la banda musical de los Monta帽eses del 脕lamo patrocinados por el gobernador de Nuevo Le贸n; el tamborazo zacatecano, patrocinado por el gobernador de Zacatecas; y as铆, muchos grupos folkl贸ricos regionales, patrocinados por los gobernadores de otros Estados de la Rep煤blica. Cabe recordar, que en dichas fiestas que duraron quince d铆as con sus noches, no se cobraba la entrada ni a la Feria ni a los eventos populares. Son muchos los detalles que pudi茅ramos mencionar sobre aquellas inolvidables fiestas del IV Centenario. En cuanto a las reinas de las fiestas de Durango, por razones de espacio, les debo muchos nombres de bell铆simas durangue帽as; entre otras, me permito mencionar a Sara Almochantaf 鈥 quien fue mi secretaria en 1977, cuando fui delegado federal de la Secretar铆a de Hacienda y Cr茅dito P煤blico de 1976 a 1978-.

Finalmente, a prop贸sito de estas circunstancias adversas que estamos padeciendo, por la extra帽a enfermedad de la COVID-19; quiero compartir con ustedes una an茅cdota que le sucedi贸 en aquellos d铆as al gobernador Enrique Dupr茅 Ceniceros con el presidente Adolfo L贸pez Mateos: Resulta, que adem谩s de la plaza IV Centenario, el ingeniero Dupr茅 mand贸 construir el primer Hospital Regional de Durango, ubicado en la calle Cuauht茅moc, el cual fue financiado totalmente con recursos del gobierno del Estado; as铆 que, cuando el gobernador Dupr茅 invit贸 al presidente L贸pez Mateos a inaugurar dicho hospital, el presidente le dijo lo siguiente 鈥渜ue porqu茅 no le hab铆a pedido el apoyopara la construcci贸n y equipamiento del hospital, que no se le olvidara que el presidente era su amigo鈥. Mi reflexi贸n es, que cuando la amistad es verdadera, se prueba en los hechos y en cualquier circunstancia de la vida. As铆 pues, ah铆 queda esta an茅cdota, para la memoria hist贸rica de Durango.

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