馃枈Opini贸n | 驴Qu茅 soy?

La humanidad enfrenta la Pandemia del Coronavirus (COVID-19, est谩 desconcertada, no acaba de comprender la magnitud de las repercusiones que la misma acarrear谩 en al estar colapsando los servicios de salud, la econom铆a global, de cada pa铆s y sobre todo en las familias, los ramos de la industria de todo tipo y sobre todo los de servicios al verse obligadas a bajar su producci贸n o cerrar, la producci贸n de alimentos tanto procesados como los del campo, en fin, hoy que iniciamos la semana mayor o Semana Santa, las iglesias no tendr谩n los servicios acostumbrados excepto a puerta cerrada, nosotros recurrimos al libro Un Curso de Milagros para reproducir partes del texto que lleva por nombre el de la columna, lo hacemos con el prop贸sito de que hagamos un par茅ntesis de reflexi贸n que nos aliente y de fortaleza para enfrentar esta situaci贸n por la que atravesamos, con 谩nimo renovado y fortaleza de esp铆ritu.

鈥淪oy el Hijo de Dios, pleno, sano e 铆ntegro, resplandeciente en el reflejo de Su Amor. En m铆 Su creaci贸n se santifica y se le garantiza vida eterna. En m铆 el amor alcanza su perfecci贸n, el miedo es imposible y la dicha se establece sin opuestos. Soy el santo hogar de Dios Mismo. Soy el Cielo donde Su Amor reside. Soy Su santa Impecabilidad Misma, pues en mi pureza reside la Suya Propia.

De este modo, los invito a unirnos a Dios o un Ser Superior, de modo que lo que 脡l es, yo y t煤 lo seamos tambi茅n. La verdad de lo que somos no es algo de lo que se pueda hablar o describir con palabras. Podemos, sin embargo, darnos cuenta de la funci贸n que tenemos aqu铆, y usar palabras para hablar de ello y lo predicamos con el ejemplo.

Somos los portadores de la salvaci贸n. Aceptamos nuestro papel como salvadores del mundo, el cual se redimo mediante nuestro perd贸n conjunto. Y al concederle el regalo de nuestro perd贸n, 茅ste se nos concede a nosotros. Vemos a todos como nuestros hermanos, y percibimos todas las cosas como buenas y bondadosas, pues indudablemente esta Pandemia ser谩 un despertar para toda la humanidad. No estamos interesados en ninguna funci贸n que se encuentre m谩s all谩 del umbral del Cielo. El conocimiento volver谩 a aflorar en nosotros cuando hayamos desempe帽ado nuestro papel. Lo 煤nico que nos concierne ahora es darle la bienvenida a la verdad.

Nuestros son los ojos a trav茅s de los cuales la visi贸n de Cristo ve un mundo redimido de todo pensamiento de pecado. Nuestros, los o铆dos que oyen la Voz que habla por Dios proclamar que el mundo es inocente. Nuestras, las mentes que se unen conforme bendecimos al mundo. Y desde la uni贸n que hemos alcanzado, invitamos a nuestros hermanos a compartir nuestra paz y a consumar nuestra dicha.

Somos los santos mensajeros de Dios que hablan en Su Nombre, y que al llevar Su Palabra a todos aquellos que 脡l nos env铆a, aprendemos que est谩 impresa en nuestros corazones. Y de esa forma, nuestras mentes cambian con respecto al objetivo para el que vinimos y al que ahora procuramos servir. Le traemos buenas nuevas al Hijo de Dios que pens贸 que est谩 sufriendo. Ahora ha sido redimido. Y al ver las puertas del Cielo abiertas ante 茅l, entrar谩 y desaparecer谩 en el Coraz贸n de Dios.

Qui茅n es mi hermano sino Tu santo Hijo, que somos todos uno. M谩s si veo pecado en 茅l proclamo que soy pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro s贸lo y sin amigos en un mundo aterrante. M谩s percibirme de esa manera es una decisi贸n que yo mismo he tomado y puedo, por consiguiente, volverme atr谩s. Puedo as铆 mismo ver a mi hermano exento de pecado, y como Tu santo Hijo. Y 茅sta es la alternativa por la que me decido, veo mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a m铆, y el camino libre y despejado.

El perd贸n ve s贸lo impecabilidad y no juzga. 脡sta es la manera de obtener un milagro de Dios. Los juicios vendan los ojos y ciegan. El amor que aqu铆 se refleja en forma de perd贸n, debe recordarnos que Dios nos ha proporcionado un camino para volver a encontrar Tu paz. Somos redimidos cuando elegimos seguir ese camino. T煤 no nos has dejado desamparados. Padre hoy quiero o铆r Tu Voz y encontrar Tu paz鈥

Comentarios: observatoriociudadano01@gmail.com

Twitter: jparreolatorres

Blog: Juan Pablo Arreola Torres

Facebook: Juan Pablo Arreola Torres

Puedes comentar con Facebook