🖊Opinión | Ser madre siendo niña

Aunque suene repetitivo, la violencia contra las mujeres, sigue sin parar; el obligar a las mujeres a convivir con sus agresores en este confinamiento es intensificar el abuso, los maltratos, la violencia sexual, física y psicológica, como en el caso reciente de una niña de 17 años que fue violada por su padrastro, según lo dieron a conocer a través de medios de comunicación las enfermeras que atendieron el parto en el hospital materno infantil.

También, dieron un número telefónico de servicio social, para que la ciudadanía que pueda y quiera apoyar, lo haga en especie o de forma económica, ya que la niña llego sin nada al mismo hospital y ahora ella es una madre.

Cuando se da a conocer esta noticia, empiezan las preguntas: ¿ya denunció? o ¿cómo le va a hacer cuando la criatura le pregunte por su papá?

Tristemente estos casos son recurrentes, pues normalmente los agresores pertenecen al círculo primario, es decir, son los padres, tíos, hermanos o amigos y cuando eres víctima en una situación como ésta, no siempre tienes información que necesitas al alcance.

Proteger a las menores y a las mujeres ante la violencia sexual, es prioritario pero no lo parece; no todas las mujeres conocen el derecho que tienen a interrumpir de forma segura, legal y gratuita el embarazo cuando este fue producto de una violación, lo cual se protege y establece de acuerdo a la Ley General de Víctimas y a la Norma Oficial Mexicana 046.

Toda mujer víctima de violencia sexual tiene derecho a interrumpir su embarazo en todos los hospitales públicos del país y las instituciones del sistema de salud no pueden, ni deben, negarse.

La denuncia ante el Agente del Ministerio Público no es obligatoria y de hecho, para las niñas mayores de 12 años no es necesaria la autorización de sus padres o tutores.

Esta información, es necesaria y fundamental, pues ninguna niña ni adolescente, debería ser madre y todos los hijos deberían ser deseados.

Las niñas y mujeres forzadas a ser madres, son noticias que no deberían ser normalizadas o que no deberían pasar desapercibidas, pues es una problemática de salud y de derechos humanos. Obligar a una niña a parir, en el derecho internacional califica como un acto de tortura.

Los estados, tienen la obligación de garantizar que las niñas víctimas de violencia sexual, reciban una atención integral y que mejoren el acceso a la justicia, acelerando los procesos.

El Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, pone a nuestra disposición la plataforma “Tiempo Fuera”, que es una ruta de acción en caso de violencia sexual, la cual tiene como objetivo guiar a las mujeres y niñas que atraviesan por una situación de violencia sexual en su camino, para acceder a instituciones de salud y de justicia, así como a un acompañamiento psicológico.

Esta plataforma, funciona con una geolocalización, que recaba datos de todo el país y sintetiza información legal de una forma comprensible.

En la misma, podremos encontrar, un directorio con organizaciones e instituciones locales y nacionales, que nos pueden ayudar si vivimos algún tipo de violencia.

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