🖊Opinión | Si yo no me cuido, ¿quién lo hará?, ¿y tú?

Son muchas las formas como se han difundido los llamados a cuidarnos para evitar el contagio del Coronavirus, el gobernador José Aispuro Torres, una y otra vez nos ha hecho la invitación a que no salgamos de casa, sobre todo si no es necesario y que, si lo hacemos, lo hagamos debidamente protegidos: con cubre boca, anteojos o googles y guardando una sana distancia de los demás. Diariamente vemos cómo las cifras de los fallecidos e infectados crecen, sin que disminuya el número de casos reportados que han sido dañados por el virus. O no lo entendemos o hacemos caso omiso de estas noticias que no son nada positivas, asumiendo con ello una actitud totalmente irresponsable ante la grave situación.

No acabamos de comprender que cuidarnos nos ayuda a nosotros mismos, pero además, damos un mensaje a nuestros seres queridos a quienes con nuestro comportamiento los alienta a seguir nuestro ejemplo; al descuidarnos no atendiendo las medidas previstas por las autoridades de salud, estamos reflejando la falta de autoestima y carencia de amor hacia nosotros, pero más hacia nuestros seres queridos, los cuales están bajo nuestra tutela, consecuentemente somos responsables de su seguridad, su salud y su felicidad.

La falta de cuidado hacia nosotros mismos, pone de manifiesto que estamos alejados de nuestros seres queridos, de nosotros mismos, que estamos sin esperanzas, sin deseos, sin aspiraciones en la vida, es así, que dejamos que nos invada un egoísmo, un sentimiento de abandono que nos conduce a la irresponsabilidad.

Cuando esto sucede debemos valorar lo que tenemos, a quienes amamos, lo que hemos logrado en la vida y lo que deseamos tener, los planes para cada uno de nuestros seres queridos y la forma en que los apoyaremos para que ellos logren lo que desean. Todos tenemos mucho por qué vivir y por quién vivir, debemos darle por tanto las gracias a un Ser Todo Poderoso que nos ha dado la oportunidad de tener estas experiencias y de ser felices.

Desgraciadamente, el Presidente no ha sido congruente con su comportamiento frente al Coronavirus, desde un inicio ha mostrado una actitud poco clara y más bien irresponsable, pues nunca ha respetado en rigor la sana distancia y mucho menos, ha usado el cubrebocas, que son medidas indispensables; no ha dejado de hacer sus giras y estar junto a la gente, lo que indudablemente a muchos ciudadanos es un reflejo, si no obvio, sí sutil de que la Pandemia no es del todo cierta, esto ha causado que muchos mexicanos dejen de cumplir con las medidas sanitarias y no crean en las cifras oficiales de defunciones y de contagiados pues la narrativa del propio gobierno muchas de las veces es contradictoria y mientras se llama a que nos cuidemos, el comportamiento del mandatario es otro completamente diferente.

Vemos ahora, que en México cabalgan tres jinetes del apocalipsis: el Coronavirus, con todas sus secuelas y consecuencias; la tremenda crisis económica, con cierres de fuentes de empleo, pérdida de millones de empleos, cierres de empresas, y la violencia del crimen organizado y lo secunda el crimen provocado por la crisis y aún no hemos visto nada.

Estos tres jinetes cabalgan juntos, cada uno de ellos provocando situaciones cada vez más complicadas. Lo grave de todo esto es que el mensaje del Presidente, en lugar de alentarnos, nos desanima, pues dista mucho de la realidad, él habla como si estuviese el país en una situación óptima, pero aún lo más preocupante, es su discurso antagónico contra de todos aquellos que ha señalado como sus enemigos, la polarización en una sociedad dividida, se recrudece. El presidente no piensa en los mexicanos, él está obsesionado por ganar las elecciones a través de su partido Morena, un partido que muestra su realidad, pues está integrado por miembros de todas las corrientes ideológicas, una mezcla muy difícil de amalgamar, esa es la causa de que no se pueden poner de acuerdo ni lo lograrán, ya que predominan los intereses de grupo, están muy lejos de conformar un partido unido.

Durango y sus ciudadanos, espera que las inversiones pendientes en obra pública, por fin ya detonen y con ello, el gobierno de Aispuro Torres ponga el ejemplo, para que otras inversiones se sumen, la reactivación económica debe aparecer, y que mejor que sea con obras que son necesarias y la ciudadanía hace tiempo que las espera.

Cuidémonos, es una forma de mostrar nuestro amor por nuestra familia.

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