🖋️ Opinión | Es por México

No dudamos en señalar que la actitud responsable que ha asumido el gobernador José Aispuro Torres ante la crisis que desató el Coronavirus afectando no solamente al sistema de salud nacional, sino también a la economía del país, lo que nos ha repercutido severamente a los duranguenses, es ahí donde debemos destacar las medidas emprendidas por nuestro gobernante, las cuales se suman a otras tantas, que sus homólogos han implantado en sus respectivas entidades, las frecuentes reuniones celebradas con el fin de promover y deliberar sobe más medidas que permitan lograr mejores resultados tanto en el combate al virus, como al fortalecimiento de los diversos ramos de la economía, todas ellas van encaminadas por México, ya que la actitud asumida por el gobierno de López Obrador, dista mucho de la que se espera de un estadista.

Por otra parte, el Presidente parece más preocupado por las próximas elecciones de 2021, La cuenta regresiva se escucha. La pregunta ronda, ¿se dará la gran alianza para controlar a Morena y recuperar el rumbo?

El escenario, por desgracia, difícilmente podría ser más favorable para los opositores. El desempleo se contará por millones, la caída económica empobrecerá a buena parte de la población, la violencia no cesa, la lista de afectados directos por medidas gubernamentales es muy larga, los agravios se suceden uno al otro, el desprestigio internacional ya llegó a la mofa, las expresiones de enojo crecen, sobre todo entre las clases medias, la parálisis gubernamental frente al colapso económico desnudó impericia, las burocracias están heridas; las mentiras brotan sin cesar, la aprobación del líder y de Morena caen; por si fuera poco, todo indica que la falta de profesionalismo frente al covid-19 nos llevará a competir con los peores. El ánimo nacional naufraga.

PAN, PRI, MC y PRD, juntos, pueden lograrlo, en muchos sitios con holgura. Pueden desplazar a Morena como mayoría en la Cámara de Diputados, ganar buen número de gubernaturas, de Congresos locales y alcaldías muy importantes. Eso indican las cifras a un año de distancia y sin iniciar las campañas. ¿Qué se requiere?, lo primero es que asuman su responsabilidad histórica. Suena grandilocuente, no es exagerado. En el último siglo nuestro país, con todos los tropiezos y barbaridades, no había vivido un ataque contra nuestra incipiente democracia y vida institucional como el que hoy vivimos.

Un gran pacto por México supondría regresar a los acuerdos en lo fundamental, de los que hablaban los estudiosos constitucionalistas y especialistas. PAN, PRI, MC y PRD están de acuerdo en la prevalencia de las libertades y en el respeto irrestricto a la diversidad de opiniones. Están de acuerdo en que la ciencia y la tecnología —no la superstición y el fanatismo— deben guiar a un gobierno democrático y que se debe invertir en ellas. Están de acuerdo en la necesidad de equilibrios institucionales frente al Ejecutivo Federal. Están de acuerdo en la independencia de los poderes judiciales y de la necesidad de fortalecerlos. Están de acuerdo en que nos debe regir un Estado de derecho y que para consolidarlo necesitamos arrinconar a la impunidad. Están de acuerdo en que las Fuerzas Armadas deben, en todo caso, ser supletorias en el combate a la inseguridad.

Esos partidos saben que nuestro país necesita una verdadera reforma fiscal y toma mayor importancia, cuando los gobernadores han convocado a que se realice una revisión del Convenio de Coordinación Fiscal, la cual nos permitiría ampliar el gasto público para mejorar el andamiaje de salud y los sistemas de seguridad. Están de acuerdo en que, con todo y una reforma fiscal de fondo, la inversión pública nunca será suficiente y por ello la necesidad de alentar la inversión privada con reglas claras y visión de largo plazo. Están de acuerdo en que la apertura económica debe continuar. Están de acuerdo en ampliar la matrícula de educación superior e invertir en cultura, fuente de identidad y recursos.

Pero como siempre, aparecen los depredadores, que trataron de poner trancas a la democracia, con modos truculentos, buscaron imponer a los cuatro consejeros del INE afines a sus intereses, nos referimos a la intromisión de Dolores Padierna y la de John Ackerman, quienes la propia Ley les impedía cumplir sus aviesos fines, consecuentemente, en detrimento de la noble Institución que es guardián del voto de los mexicanos. Lo bueno que ya fueron electos por mayoría sin la intervención de estos personajes

El escenario de nuestra democracia se transparenta, pues, por una parte, se garantizan elecciones limpias y por la otra, que se podrán tomar decisiones importantes en materia fiscal para México. Esperamos que el Presidente no modifique su decisión.

Comentarios: observatoriociudadano01@gmail.com

Twitter: jparreolatorres

Blog: Juan Pablo Arreola Torres

Facebook: Juan Pablo Arreola Torres

Puedes comentar con Facebook