🖋️ Opinión | La Sierra

-Esta lumbre que no quiere encender, y yo con el hambre que traigo; además si no me apuro el pinche Tío Lucas, va a venir a jorobarme como sólo él sabe hacerlo.

Se me hace que esta leña no sirve, y con eso que se me olvido el carbón, pues no me queda de otra que sacar a relucir mis enseñanzas de sobrevivencia que aprendí aquel único sábado que me dejó ir mi Jefita al grupo de los “escauts”; ojalá no llegue el mamila de mi patrón porque seguro me va a poner como lazo de cochino.

Esta varita sirve… Esta también… Este tronquito esta suavena para partirlo… ¿Hojarasca? También pa´que no tarde en arder.

¡Ándale! Ahora sí nos vamos entendiendo lumbrita. No dejes de arder hasta que termine de cocinar ¡Eh!

Por aquí eché las cebollitas… Sí aquí están ¿En dónde pondría los elotitos ese pinche pelón? Deja los busco bien para que no se tarden en quedar bien doraditos. Mira, aquí están y también los chilitos rellenos. Mmmm ya se me hizo agua la boca. Esto va a quedar de rechupete.

La carne… La carne… Pinche cabeza de aceituna, siempre tan desordenado. En dónde metería la carne. No entiendo porque no ordena las cosas; pero eso es mucho pedirle, si no es capaz de ordenar sus ideas para recordar en donde deja estacionado su carro, menos va a ordenar todo lo que necesitamos para pasar a todo dar este fin de semana. Ya que la familia no puede estar aquí, y que este wey es muy poco sociable, pues nos vamos a tener que chutar toda esta delicia entre él y yo.

Deja le echó tantita cervecita a la carne, dicen los que saben que es para que quede fregona, antes de que venga el mamila que no toma.

Mmmmmmm que rico huele esto. Es el paraíso. Aunque bueno, el verdadero paraíso, son los tacuches de triplay de mi cuate “El cuñaito”, esos no los cambio por nada; pero vamos a aprovechar que el cabeza de rodilla se puso guapo con este festín. Así que sigamos preparando todo porque ya la tripa está hambrienta y, dicen, que el que tiene hambre le atiza a la olla.

Muy bien, esto ya está más que listo; lo voy a poner de este lado, mientras la carnita queda como carboncito ¡Ah! Las tortillas de una vez las voy aventando en la parrilla para que no falte nada. Ya se me antojaron unas quesadillitas de queso ¡Simona la Ratona! Me haré unas como tentempié, mientras este manjar queda listo.

En la ma… Ceta, se me olvidaron los refrescos del pinche greñudo. Se va a poner como energúmeno, de por sí, siempre me trata con la punta del pie. Ni pex, le diré que debemos hacerle caso a Gatell, y ya no tomar chatarra; así que me iré al arroyo, llenaré esta ollita de agua y le exprimo tres limones y listo ¡No traje azúcar! Ni pex, la azúcar también le hace daño. Voy rápido por el agua; al fin ya todo está listísimo -.

Alter… Alter… Alter…; – Ya voy we, vine por agua al arroyito -. ¿Cuál agua? ¿Cuál arroyito? Méndigo Holgazán. Te dije que te pusieras a barrer todo el lodo que embarran los camiones que pasan por arriba de la banqueta por no meterse a los charcos que abundan en las calles de la colonia. Te dije claramente ¿Sí o no? Te dije que mientras iba a tratar de tapar en donde se filtra el agua de la azotea hicieras eso, sólo eso y ve. Echado en la hamaca ¿Quiere algo el patrón?

– Ya we, pues es que te dije que tenía hambre y no me hiciste caso y te trepaste a la azotea a secundar a tus vecinos que, por cierto ¿a todos se les metió el agua we? Vi a varios trepados en sus azoteas…-; que te importa, nunca eres capaz de ayudarme en algo. Hay que ser acomedido. Luego ahí andas exigiendo tus tacuches, pero nunca te los ganas con el sudor de tu frente. Pareces becado del Gobierno Federal. No haces nada pero estiras la mano. – Ya no me estés gritando we; estoy modorro…-; ándale ve a comprar unas latas de atún, traes unas tortillas de esas de harina grandes y unos aguacatitos; aquí tengo una lata de verduras para hacer el atún en ensalada.

– No manches we ¿Otra vez atún? Ya cámbiale; estaba soñando una rica carnita asada allá en la sierra…-; sierra ni que sierra. Si no te apuras lo que te van a cerrar es la tienda, ya sabes que el domingo cierran temprano y te vas a ir hasta donde encuentres lo que te pido.

– Oye we, es domingo, pichate unos tacuches aunque sea, para salir de la rutina atunera we -. Nel, si no te gusta, ponte a trabajar. – Pinche pelón hojaldra -. ¿Qué dijiste?…; – que me des el dinero we; pero algún día las cosas cambiarán…-; pues mientras no cambian te aguantas.

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