🖋️ Opinión | La UJED en apuros

La administración actual de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED) tiene un origen anormal:  la rectoría se gana prometiendo a los grupos contendientes espacios administrativos. Así se tejieron los compromisos, no en función del interés de la institución, sino viendo a la UEJD como botín, prueba de ello, el que a año y medio de que llegara esta administración, aún no haya un diagnóstico que permita construir un proyecto integral, como lo prometían en campaña.

Los directores que apoyaron y presionaron para que se votara por los actuales administradores, tuvieron el derecho de hacer más férrea la estructura feudal de sus escuelas, integrando a amigos y familiares tanto en la academia como en la administración en sus escuelas.

En cuanto a que se recobró la autonomía, es algo muy discutible, hoy se sabe la intervención de funcionarios del gobierno del estado que estuvieron muy activos promoviendo el voto para el actual rector. No queda allí, la UJED es utilizada para apuntalar decisiones políticas oficiales, incluso, para incorporar y esta denunciado, incorporar en nómina como maestros de tiempo completo a funcionarios de primer nivel en el estado y municipio.

Todo esto significa que no se prensó en la universidad como institución académica, de investigación, de difusión de cultura, de creación artística, de pensamiento plural, transparente y de rendición de cuentas. 

El objetivo único fue recibir el pastel, algunos con rebanadas grandes, otros se conformaron con migajas. No obstante, aún existen sectores con dignidad universitaria que levantan su voz desde la academia, la administración o la base estudiantil.

No obstante que se dio a conocer que la UJED se inserta en las cincuenta universidades del país lo cual se logró en seis meses, lo que no se pudo hacer en años, y que para no pocos no fue creíble, pese al dinero aplicado para su difusión, lo aceptaremos sin conceder, hay otros pendientes muy delicados que están relacionados con la transparencia, e impactan en la credibilidad y prestigio institucional:

La UEJED le debe a su comunidad y a la sociedad explicaciones de situaciones delicadas. Nadie supo que pasó con la investigación hecha a partir de las denuncias hechas por estudiantes y maestras por acoso, no es pretexto la pandemia para guardar silencio.

Las redes se han usado para que estudiantes denuncien la falta de entrega de becas ya aprobadas, son estudiantes que se sometieron concursos, aparte mantienen promedios altos, han tenido que trabajar para sostener sus estudios, en otros casos, sus familiares con esfuerzos sostienen su formación profesional. Hay denuncias de que hasta por dos semestres de aprobadas las becas no les llega un solo centavo.

Un análisis de becas pagadas nos llevaría a grandes sorpresas, son para alumnos hijos de quienes integran la familia feliz de la universidad, o de funcionarios y gente bien. Incluso, casos de investigadores que no fueron a estudiar fuera y se quedaron con el dinero… pero son defensores de la actual administración, y a quienes en verdad las necesitan, no se las entregan. 

Durante largos meses, y quizá años los beneficiarios de las becas, estuvieron pidiendo una explicación de por qué no las entregaban si ya el banco había hecho los depósitos, terminaron por ofrecerles cantidades ridículas, intentando acallarlos, no lo lograron y surgieron las denuncias. Ahora la UJED dice que todo se debió a una confusión administrativa que duró hasta tres semestres. Curiosamente, se dan cuenta de sus confusiones cuando de manera valiente son denunciados. Qué pena. O no.

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