🖋️ Opinión | Volver al pasado, o regresar del pasado

El debate entre conservadores y quienes plantean el cambio de paradigmas continua, seguramente hay mas claridad en quienes sostienen el cambio de modelo que quienes se oponen. El debate se vuelve ocioso y un tanto cansado debido a que quienes se oponen a la transformación del país están encasillados en solo quitar al presidente y estar a la caza de errores reales o ficticios, manejar noticias falsas y lanzar denuestos, sin que se sepa que piensan más allá de eso.

Los grupos conservadores se transforman en grupos neuróticos, obsesionados, atrapados en sus deseos, en sus fobias, sin ir mas allá de sus interpretaciones coyunturales mas emocionales que objetivas, se reducen a al discurso circular de un gobierno fracasado, de allí en más, ni siquiera poco, sencillamente nada. El movimiento conservador esta al margen de la sociedad y sus intereses, nadie sabe que piensan sobre las cuestiones de los trabajadores: su salario y como mejorarlo, el reparto de utilidades y la manera de ampliarlo para favorecer a los que laboran en las factorías.

No hablan de reformas fiscales que le den mas respiro a los trabajadores y se graben mas impuestos a los que más tienen, no hablan de mejorar la infraestructura del sector salud con mayores aportaciones patronales. No hablan de transparencia, de ampliación de formas democráticas.

En fin, solo escuchamos su discurso machacón de que se vaya Amlo, no sabemos a quién quieren poner, ni que quieren hacer de nuestro país.

Los conservadores no entenderán, porque no está en su esquema mental, qué para qué un movimiento prospere, necesita recoger las necesidades más sentidas de la población, interpretarlas a partir de entenderlas y se lanzan en sus carros de lujo, a protestar en medio de un pueblo pobre al que ven con desprecio.

Por eso su penetración social no es más que en torno al círculo pequeño en el cual se desenvuelven. No trascienden sus límites, se mueven en un esquema reducido. Si no dicen que entienden por: el derecho al trabajo, a la salud y a la alimentación, como garantizarían y fortalecerían estos derechos, sino enarbolan una sola bandera social, las grandes masas de la población no les va a dar cheques en blanco.

La protesta es un derecho conquistado por el pueblo, no por los conservadores, si llegan al poder, de qué forma lo garantizaría. La experiencia histórica es que la derecha es intolerante a la crítica, a la protesta y muy proclive a usar el garrote represivo. Si no garantizan nada, porque se va a correr el riesgo de que en lugar de avanzar se retroceda.

La lucha de quienes defienden la libertad sexual ha conseguido que se respete la diversidad, que se permitan los matrimonios entre un mismo sexo, incluso que se puedan hacer adopciones. La derecha esta contra este tipo de garantías, si no fijan una posición, se podría entender que estos derechos terminarían y los grupos volverían a ser criminalizados y perseguidos bajo esquemas de absoluta intolerancia. Apoyar a los conservadores para que haya este tipo de retroceso sería grave error.

La derecha acusa de populista a este gobierno, se sobre entiende que están en contra de su política social, esto significa que terminaría con becas, apoyos a ancianos, discapacitados, madres solteras, la revalorización de jóvenes sin oportunidad de estudiar o trabajar, los apoyos a las familias que han seres queridos por la pandemia.

No tiene futuro el movimiento de derecha como esta planteado, por eso los impactos electorales no se reflejan en fortalezas para los partidos que los representan. La derecha olvida que hace siglos terminó el medioevo, hoy se razona y se lucha. Regresamos de un pasado injusto, nadie querrá volver a él, salvo a los que les iba muy bien. O no

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