2022, coalición PAN-PRD

Por Ernesto Escobosa

Es evidente que la prioridad de Andrés Manuel López Obrador es ganar el mayor número de gubernaturas para que su partido llegue lo más fortalecido posible a la sucesión presidencial de 2024; en 2021 no hizo ninguna concesión electoral a la oposición y es de esperarse que en 2022 y 2023 tampoco lo hará.

Los expedientes de corrupción que abundan entre los cuadros más destacados del PRI, PAN y PRD se han convertido en un factor de presión que limita mucho el márgen de maniobra de lo que fue el proyecto político más acabado del empresario Claudio X. González, denominado “Va por México” y que no pudo lograr su cometido que era obtener la mayoría de la Cámara de Diputados.

El grupo empresarial que gira en torno a los intereses de Claudio X. Gonzáles buscaba obtener la cámara baja porque la visualizaban como una plataforma para acotar las reformas constitucionales que proponga el Presidente de la República y que puedan afectar sus negocios, es evidente que para la elección de 2022, en la que se renovarán seis gubernaturas, no tienen el mismo interés como para desgastarse tratando de avenir las diferencias, cada vez más evidentes, entre el PRI y el PAN.

Alrededor de siete empresas encuestadoras han publicado estudios demoscópicos de los seis estados y todas coinciden, cinco para Morena y solo Aguascalientes para el PAN, en este escenario el PRI vuelve a estar excluido de la posibilidad de ganar o retener alguna gubernatura; lo cierto, es que aun no toca fondo y el electorado permanece alejado en cuanto sus simpatías por ese partido.

El radicalismo del PAN empieza a ser incómodo para los priístas, fracasaron con la alianza federalista de gobernadores, no lograron el control de la Cámara de Diputados, perdieron la mayoría de las legislaturas estatales, de quince gubernaturas no lograron obtener ninguna y tuvieron que entregar ocho estados que gobernaban, las cuentas no son nada buenas, la realidad les demostró que su alianza con el PAN más que la unión de fuerzas resultó una suma de debilidades.

La iniciativa del Presidente para reformar a la Comisión Federal de Electricidad pone al PRI en un predicamento básico, en cuanto con cuál partido es más seguro para ellos negociar y llegar a acuerdos, qué puede ofrecerles el PAN y qué Morena; por lo pronto los procesados, desaforados y detenidos son principalmente panistas y un priísta, como lo es Emilio Lozoya, el que acusa a varios de ellos.

Alejandro Moreno Cárdenas, Rubén Moreira y Miguel Ángel Osorio Chong son en la actualidad tres de los hombres fuertes del PRI y sobre todos pesan serios señalamientos de corrupción que han sido documentados por la UIF, ASF y FGR, en todos los casos se trata de desvíos de decenas de millones de pesos, circunstancia que los hace muy vulnerables y sin posibilidades reales de oponerse al Presidente.

Repetir el fracasado experimento de la coalición “Va por México” para 2022 cada vez se ve menos posible, el PAN no puede ofrecerles una tregua legal y tranquilidad para las familias y socios de la cúpula priísta, Morena sí y eso es la que está propiciando el alejamiento de posiciones del PRI respecto al PAN y de los gobernadores panistas en relación al discurso de Calderón, Fernández de Ceballos, Anaya y Marko Cortez, era obvio que esto pasaría, todos quieren salvarse.

@ernestoescobosa

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