AMLO, ante la crisis, la crispación

Hay que resaltar, que, no obstante, la crisis que a nivel mundial se enfrenta a raíz de Coronavirus, el gobernador Aispuro Torres, próximamente impulsará la convocatoria para los constructores, para que participen en los concursos que se abrirán para varias obras, ojalá esto no se retrase, pues es urgente reactivar la economía local. Por otra parte, la queja de la millonaria pérdida a que se refieren comerciantes e industriales, a causa del paro de las mujeres, es más una bola de humo, en lugar de ponerse a reflexionar sobre el valor agregado que las mujeres dan a sus negocios y proponer medidas serias para contrarrestar la violencia en contra de las mujeres. 

El edil Salum, anda a toda prisa atendiendo demandas de las diversas comunidades, así como también, supervisando las acciones que han emprendido diversas áreas municipales, lo que es necesario y también se impulse más el trabajo interdisciplinario.

Las circunstancias son una realidad latente y en estos días, la tormenta perfecta se le presenta al gobierno de López Obrador, las bolsas registran pérdidas como pocas veces, los precios del petróleo se desploman, el valor del peso desciende, la confrontación por las diversas manifestaciones que las mujeres organizaron, la reacción del gobernante es incorrecta, nunca ha comprendido o no quiere entender que la lucha de ellas es por que haya más seguridad y se mejoren los mecanismos implantados para perseguir los delitos en contra ellas, sin embargo, la reacción gubernamental es de confrontación en vez de comprensión y vaya que se dice que él es humanista y no lo demuestra con sus desplantes, pero nos explicamos.

En varios capítulos de la historia contemporánea del país, sobre todo en momentos de crisis, siempre se hacía un llamado a la unidad a todos los sectores de la sociedad para cerrar filas por México y en todas esas convocatorias, solícitos participaban los convocados.

El último acuerdo de este tipo fue el alcanzado al inicio de la administración de Peña Nieto, en donde merced al Pacto por México se gobernó bajo la égida de una agenda elaborada por todos los partidos políticos. Incluyendo el PAN y el PRD.

Ahora, ante la formación de la tormenta perfecta conformada por amenazas externas e internas, al presidente López Obrador no le interesa convocar a la unidad nacional, al contrario, sigue crispando el ánimo social, al persistir en romper con la cohesión nacional, al etiquetar a sus detractores como conservadores y enemigos del régimen.

En estos momentos podríamos decir, números más o menos, que la mitad de los mexicanos lo apoyan y la otra mitad no lo quiere y el primer mandatario, lejos de procurar que, por lo menos aminore ese rechazo, todos los días lo alienta.

Si la población no está unida en estos momentos y en los que vienen, difícilmente se podrá hacerle frente a los problemas y dificultades.

Así las cosas, mientras que el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, trata de emprender un control de daños inmediato, aunque insuficiente, ante el impacto del desplome de los precios del petróleo, el presidente no abona en su discurso matutino a este propósito y al contrario provoca que, por ejemplo, los legisladores de oposición le aticen a su colaborador.

El Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados, a través de Antonio Ortega Martínez, refutó el silencio que, a la fecha, existe desde la Secretaría de Hacienda para no informar sobre el destino que depara a la economía nacional, ante la crisis financiera mundial propiciada por la aparición del coronavirus y el colapso en los precios del petróleo.

Ortega Martínez demandó que se hable con carácter urgente con el responsable de las finanzas del país y rechazó cualquier intento de hacerlo “a escondidas en alguna oficina de Palacio Nacional”.

Tiene razón el diputado, sobre todo cuando ayer no dio la cara el titular de SHCP, si AMLO hubiera dado una explicación más precisa con Arturo Herrera, del paquete de medidas que está emprendiendo su gobierno, así como el Banco de México para contener la crisis, otra cosa sería.

Debemos cerrar filas en torno al país, y esa convocatoria debe provenir del jefe del Ejecutivo federal; mientras no lo haga, seguirá el golpeteo interno a todo lo que da.

Ya se desperdiciaron más de 15 meses en esta administración y las cosas lejos de mejorar empeoraron y de seguir con la misma actitud López Obrador, seguramente seguiremos en picada.

Es tiempo de reflexionar, de ser menos soberbios y más nacionalistas, es tiempo de cerrar filas y dejar las afrentas atrás para todos unidos enfrentar las amenazas externas.

Comentarios: observatoriociudadano01@gmail.com

Twitter: jparreolatorres

Blog: Juan Pablo Arreola Torres

Facebook. Juan Pablo Arreola Torres

Puedes comentar con Facebook