Fernando Ramírez

Aumento al salario. Lo bueno y lo malo

Por Fernando Ramírez Guzmán

El pasado jueves primero de diciembre, se dio a conocer que por consenso entre empresarios y trabajadores, el salario mínimo en nuestro país tendrá un incremento del 20 por ciento.

Ciertamente, la noticia no deja de ser positiva. Pero también es verdad que entraña un tinte de corte electorero, al darse en la conferencia mañanera. Es decir, se impuso la utilización política por encima de los criterios institucionales de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).

Además, en realidad el salario mínimo solo está aumentando un 10 % en términos reales, el resto es el correspondiente al llamado Monto Independiente de Recuperación (MIR) de 23.67 pesos para la Zona Libre de la Frontera Norte y de 15.72 pesos para el resto del país.

A partir del primero de enero de 2023, las personas empleadoras en México no podrán pagar menos de 207.44 pesos diarios a las trabajadoras y los trabajadores que producen los bienes o servicios que ofertan. Pero si se encuentran en uno de los 43 municipios fronterizos de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, el piso mínimo para las retribuciones será de 312.41 pesos al día.

De acuerdo al artículo 90 de la Ley Federal del Trabajo el salario mínimo “es la cantidad menor que debe recibir en efectivo la persona trabajadora por los servicios prestados en una jornada”. El año pasado esta ley sufrió una modificación en el Congreso de la Unión y se estableció que la fijación anual de los salarios no podía estar por debajo de la inflación.

Los salarios mínimos se ajustan cada año, pero los aumentos de los últimos cinco años han sido los más significativos, pues forman parte de una política de recuperación del poder adquisitivo implementada por la presente administración federal. De esta manera, el referente general habrá pasado de 88.36 a 207.44 pesos en cinco años.

El anuncio político, desde luego, tendrá un impacto mediático positivo para el gobierno que se esfuerza en hacer público su compromiso por avanzar en la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo. Sin embargo, aun con el aumento logrado, el salario mínimo continuará rezagado respecto del objetivo de lograr que alcance para comprar dos canastas básicas o para cubrir la Línea de Bienestar Familiar de la que habla la CONEVAL. Para lograrlo, algunos organismos como Acción Ciudadana Contra la Pobreza calculan que el salario mínimo tendría que aumentarse 100 pesos más al día.

Lo mejor hubiera sido que este anuncio fuera acompañado por otro en el que se comprometa el gobierno a invertir para que se generen nuevos empleos. El sector que se verá afectado por el aumento al salario mínimo será el de las mipymes. Además de pagar más sueldos, prestaciones y al final estas terminarán contratando por fuera y se aumentará la informalidad.

Como se ve, al final de cuentas, la medida es más mediática y electorera que útil en estos tiempos de inflación. Es insuficiente.

Botica

¿Luz al final del túnel?.- Han sido dadas de alta 5 pacientes con meningitis micótica y se han librado siete órdenes de aprensión en contra de administradores y dueños de las clínicas particulares clausuradas por que los procedimientos aplicados fueron los causantes de la meningitis por hongo, esto a decir de la autoridad que esperó el resultado de laboratorio correspondiente. A rescatar la actitud, solidaridad y compromiso de la sociedad civil duranguense que se ha unido con las pacientes y sus familiares para brindar apoyo y para demandar justicia a nuestras autoridades.

ladoscuro73@yahoo.com.mx

@ferramirezguz

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