Coronavirus: desinformación, pandemia y pánico

Como era de esperarse, el coronavirus, epidemia originada en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019, llegó a nuestro país precedido por un cúmulo de información, cortesía de las redes sociales, alguna confiable y otro tanto con la intención de generar confusión y miedo en la población. Del mismo modo, y muy a la usanza típica del mexicano, recibimos la pandemia con baterías de memes, y chistes por un lado, y por otro, ha provocado compras de pánico de tapa bocas, gel antibacterial y productos desinfectantes de limpieza.

Desde que fue descubierto este virus, el principal problema que ha llevado emparejado es el de la comunicación, o en este caso, de la desinformación. El 30 de diciembre de 2019, el oftalmólogo Li Wenliang dio a conocer a algunos de sus colegas, a través de un grupo de chat que había visto en un grupo de pacientes sintomatología similar al SARS surgido en 2002 también en China.

La noticia llego a oídos del gobierno chino y la primera reacción fue minimizar el problema y lo trató de ocultar. Posteriormente dio parte a la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero poco hizo por alertar a la sociedad, en este caso en particular de los que habitan en la ciudad de Wuhan. 

El coronavirus ha sido la primer epidemia de la cual se ha difundido información por las redes sociales y por medios de comunicación tradicionales. En 2009 cuando la crisis por la influenza A1H1 del tema se habló mucho a través de internet, pero las redes sociales no tenían la penetración global de la cual hoy gozan.

Actualmente se está generando y difundiendo por redes muchas recomendaciones, alertas y sucesos relacionados con el coronavirus, pero mucha de esa información es falsa o son mentiras, contribuyendo esto a una fase a la que se le ha definido como “infodemia” o sobreabundancia de información que provoca que a los usuarios se les dificulte distinguir la información confiable y veras con respecto a la que no lo es.

Esta nueva epidemia que está azotando al mundo entero, desde luego que representa un nuevo desafío en nuestro país al gobierno de la 4T. En una primera instancia se ha manejado de manera correcta al mantener una correcta y oportuna comunicación, dando a conocer el panorama día a día de casos confirmados, de brindar a la población recomendaciones y llamando a la mesura.

Si bien es cierto que el contexto en cuesta arriba por el problema existente de desabasto de medicamentos y la puesta en marcha tan accidentada del INSABI al que le siguen faltando el establecer los mecanismos de operación, al menos en primera instancia parece que se ha trabajado de manera adecuada en esta primera etapa.

Por fortuna para nuestro país, la experiencia de la epidemia de la influenza dejó sentadas las bases para retomar las estrategias que en su momento se tomaron. Claro, siempre y cuando no decidan ignorarlas por haber sido medidas “neoliberales” o “conservadoras”.

El coronavirus llegó a nuestro país y solo nos resta seguir las recomendaciones y alertas que difundan instancias serias u oficiales, no entrar en pánico y no dar pie a actitudes racistas para con las personas de origen asiático, como lamentablemente está sucediendo.

La desinformación generada para confundir o por mala fe, solo conduce a propagar el miedo y la ignorancia ante una contingencia global. Contribuyamos a transmitir, no solo memes, sino información que realmente sea útil para preservar la salud y la integridad de las personas que estimamos.

ladoscuro73@yahoo.com.mx

@ferramirezguz

Puedes comentar con Facebook
Anuncios