De la sierra morena…

Marco Antonio Espinosa López

-Oye we – Qué pasó Alter. – Como que el día de ayer me sentí un tanto cuanto desconsolado…-; y eso ¿Por qué? – Pues anduve en la calle y, para empezar pues vi muy solo el rumbo por donde ando. Luego, pues los lugares para poder alimentar a mi solitaria, estaban cerrados we, y eso vieras cómo me agüita -.

Te entiendo mi estimado Zoquete porque yo me sentí igual. De hecho ya te estoy viendo cara de taco al pastor. No es cierto, ven, no te vayas. Recuerda que si las condiciones no s lo exigen vamos a tener que convivir tú y yo durante el tiempo que sea necesario. Así que hagamos las paces porque, de lo contrario, nos vamos a terminar odiando. – O sea que ¿todavía no me odias we? Qué sería si me odiaras; no me gustaría verme en esos zapatos -.

Bueno dejemos las cosas así y déjame contarte que efectivamente  yo también he visto solas las calles; el lunes todavía había un poco de movimiento en nuestro bello Centro Histórico y, ayer, ya lo vi más solitario. – Oye, eso será bueno o será malo -; pues no sé definirte qué será bueno y qué malo, pero creo que nos deja ver una cosa. Cada vez, conforme pasan los días, algunas personas comienzan a tomar conciencia de lo que está sucediendo con el Covid19…;  pinche nombrecito no crees. Si ese tal Covid19 está haciendo su relajito, te imaginas Alter71 lo que no sería capaz de hacer. Sería como Pinky y Cerebro…-; yo sería Cerebro y tú Pinky…; -nel we, tú estás más wey que yo, así que yo sería Cerebro y tú Pinky -. Ándale pues, hoy no te diré nada.

Mejor prosigo señalando que está bien que muchas personas estén entendiendo que, más allá de las ideas conspiratorias, más allá de cortinas de humo del tamaño de nuestro globo terráqueo, más allá de si se ha procedido a tiempo o no, por el gobierno cuatroteriano; lo importante es que, por primera vez hagamos caso a una medida preventiva para evitar mirarnos en el espejo de otros países que, dicho sea de paso, nos llevan ventaja por muchos años luz en varios rubros, incluida la población “vieja”.

Ya lo he comentado en otras ocasiones que realmente no tendríamos que preocuparnos tanto por el Covid19; sino las repercusiones que éste podría traer para nuestra población, recordemos que ocupamos los primeros lugares en obesidad, en diabetes entre otras enfermedades que nos vuelven más vulnerables a cualquier padecimiento.

Si usted no lo ha dimensionado así; aún está a tiempo de reflexionar. Imagínese usted. En Durango más del 50 por ciento del comercio se encuentra en la informalidad. Justificadamente, ellos, los comerciantes que tienen que salir a trabajar todos los días para llevar el sustento a su casa, se arriesgan y nos arriesgan a todos por ganarse la vida. Hay otro sector, el de los burócratas o de aquellas empresas que bien pueden hacer el esfuerzo por hacer que descansen algunos de sus empleados que son vulnerables y que, dicho sea de paso, van a recibir su salario integro por estar en su casa. Sí, lo escucho bien, POR ESTAR EN SU CASA. Repito e insisto y seguiré insistiendo, P R E V E N C I Ó N; es decir, antecedernos a algo.

Se imagina qué va a suceder cuando llegue  el clímax de esta situación en nuestro país. Nada más le pregunto: ¿A estado usted en alguna clínica del IMSS o del ISSSTE o de algún Centro de Salud? Seguro que me responderá que sí y que por eso prefiere ir con el Dr. Simi; porque el servicio es fatal. Que los doctores son déspotas al igual que las señoritas que reciben su carnet de citas. Que le recetaron medicina pero que se la quedaron a deber porque no las hay en existencia. Que su paciente se tiene que quedar en el área de urgencias cuando ya debería estar en piso, y todo porque no hay camas. Si me equivoco con todo gusto puede mentársela a Alter; él dice que es más picudo que yo. – ¡Ah mira we! ahora si El Alter -.

Imagínese si ahora usted y usted y usted y hasta yo, batallamos por conseguir alcohol, gel desinfectante, cubrebocas y demás utensilios necesarios y hasta indispensables para quienes habrán de ser la vanguardia en esta lucha que se nos avecina, no los tienen. Tengo relación con varias personas que están dentro del sector que se encuentran preocupados ante la situación que se avecina; gran parte porque, los que nos encontramos en la retaguardia nos agandallamos con “los escudos”…;    los “Detentes” we…-; no seas baboso; me refiero a los materiales de curación que deben utilizar los del sector Salud. No contamos en este nuestro país, la infraestructura necesaria para hacerle frente a algo que se respira harto difícil; no existen las condiciones materiales para ello. La fuerza humana de quienes conforman el sector Salud es, si no en cantidad, sí en dedicación, suficiente para quedarse en el intento de protegernos a todos.

Hemos sido un país que ante las jodas que hemos tenido que aguantar, hemos salido adelante, siempre sumando y no restando como lo ha estado haciendo el “líder” de este país, y repito, no soy científico para decidir sí está haciendo lo correcto en materia de decisiones; lo que señalado y lo seguiré haciendo, es la manera tan ramplona y estúpida de tomar las cosas en la que la seriedad es imperativa.

Ahora que tiene tiempo, intente ver algún canal en donde se transmita lo que se está viviendo, por ejemplo en España. Ayer me comentaron del canal 218 de Dish, “Antena 3”; y si después de ver lo que están viviendo por aquellos lares, usted sigue siendo de los valemadristas de los que hablé en la columna anterior, pues qué más puedo decirle. – Oye we, puedo pasar a cobrar los comerciales que hiciste del IMSS, del ISSSTE y de Dish…-; cállate baboso…-; cantemos desde ahorita… de la Sierra Morena cielito lindo vienen bajandooooo, oye le podré quitar eso de Morena…-; vámonos ya Barbaján.

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