El surrealismo morenista

Por Jesús Nevárez

El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), es un partido en formación, ahora es movimiento amplio y plural. Morena se encuentra en un proceso en lo que le puede pasar todo, desde que se le generen corrientes con claridad para entender la necesidad de construir una democracia partidaria, con un tipo de centralismo democrático, hasta incidir en la democracia participativa, en toda la sociedad.

Formar corrientes, fijen objetivos claros y generen debates serios, incluso apasionados, sobre táctica, estrategia, su relación con el estado, con las demás fuerzas política y con programas amplios que respondan a los reclamos sociales locales.

Morena debe desbordar el solo propósito político, para generar cuadros que se inserten en la conducción de la sociedad. Hasta hoy las escuelas morenistas no han generado cuadros comprometidos con la sociedad, y solo conocen historia, algo de metodología social, pero ni surgen cuadros políticos, menos lideres sociales. Hay riesgos que se generen grupos que actúan como cárteles delictivos, manipulan, se enriquecen y aniquilan a los partidos, algo similar al PRD, del grupo de la alianza “Va por México”.

Los cárteles políticos desplazan a los liderazgos naturales, los aíslan, bloquean, marginan y excluyen. Generalmente estos personajes que se apropian de los partidos, traen intereses obscuros que van desde la infiltración de la derecha, hasta de grupos delictivos.

En estos riesgos y posibilidades, Morena en Durango sorprende por su realidad que no dudaríamos de calificarla de rara, absurda, o surrealista; sin André Bretón nos lo permite.

Un partido cuyo dirigente estatal debería ser investigado por las instancias del partido por haber salido a hacer pipí en la última sesión del pleno del Congreso de Estado, en la que debería de haber permanecido a defender a los duranguenses. Es el dirigente, no obstante, al rechazo de la base partidista, apoyado por los senadores morenistas que le dan cobijo.

Una diputada reelecta de Morena que nunca ha defendido el proyecto de la 4T ni al presidente, porque creemos que no entiende el fondo del proyecto, ni la necesidad de responder al golpete de la derecha contra el presidente, y asumir en todo momento su defensa. Amén de que no hizo nada para que la bancada de Morena no aprobara una deuda para Durango, se concretó a votar en contra.

Aspirantes a candidaturas de Morena que unas veces salen a carcajada limpia con personajes de negro historial en la política local, o con la ultra derecha, hoy con disfraz democrático y que fueron activistas en contra de AMLO en su candidatura a la presidencia apoyando a Ricardo Anaya.

Los afiliados de Morena son una base dispersa y sin liderazgos, eso permite que se tomen cualquier tipo de acuerdos, se abran las puertas para que conduzca al partido el oportunismo.

En Durango no hay ni narrativa morenista. No obstante, Morena supera a sus contrincantes en todas las encuestas, esto es más que claro que es una fuerza social no estructurada. Por ello, el futuro de Morena debe descansar en la participación de su base que empieza a desbordar a las sectas que lo dirigen, el tiempo dirá si se convierte en una fuerza democrática amplia, o cae en el oportunismo y la corrupción. O no.

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