Fortalecer la hacienda pública, compromiso de los próximos legisladores

Carlos Armando Castro

No todo es Guardia Nacional; hay muchas necesidades en Durango

El último tramo del gobierno de José Aispuro Torres, se convirtió en una verdadera carrera de resistencia:
Lidiar en una emergencia sanitaria que a todos afectó con una ostensible baja en las aportaciones federales; la afectación la economía de de cientos de negocios; pequeñas y  medianas empresas, así como la disminución de los recursos federales urgió la necesidad de redirecionar el gasto público y resarcir necesidades de extrema urgencia.
La falta  de capacidad del gobierno federal,  para atender con éxito programas que en verdad generen riqueza para las familias del campo y la ciudad, dejan un vacío y en primera instancia el gobierno del estado, tiene que salir al quite.
Diversas regiones del estado, con vocaciones diversas han sufrido una enorme sacudida ante la falta de apoyo federal.
Los municipios del noroeste del estado con una enorme capacidad minera prácticamente ha desaparecido del mapa para dar paso a otras actividades muy alejadas de su real potencial. Los apoyos del fofo minero que llegaban a los pequeños mineros y gabusinos, se le dio carpetazo y no hay nada para ese sector que está en ruinas.
Hay inversiones de las grandes empresas trasnacionales que acapararon la industria minera.
El sector ganadero vive de milagro gracias al empuje de la autoridad estatal y productores rurales que han cuidado la actividad.
En municipios del norte del estado, como es Santa María del Oro; San Bernardo, Inde, sufren las del Caín, para exportar en temporadas su ganado en pie al vecino país, del norte lo cual es muy bien pagado.
El sector silvicola también ha sido golpeado, teniendo la actividad a vivir del pasado de bonanza.
En municipios como son Santiago Papasquiaro; Canelas y Pueblo Nuevo, hay materia prima empero no hay recursos federales para modernizar la  industria.
Han desaparecido casi media docena de ejidos forestales que fueron ejemplo de productividad y organización.
Gran número de familias de municipios del norte y noroeste del estado, que antes tenían una economía sustentable viven de las remesas de los paisanos y los apoyos bimestrales.
Durante muchos años se apoyaba a los productores con programas federales para  mejoramiento genético; producción avícola de tras patio y siembra de peces en lagunas del municipio de San Dimas y Santiago Papasquiaro, no tienen más ningún apoyo y han desaparecido.
Las futuras visitas del presidente López Orador, al estado, deben ser productivas y que vea las necesidades de los productores rurales.
El gobernador del estado, a estado atento a las necesidades de todos los sectores y a la medida de las posibilidades atiende prioridades.
El ejecutivo federal,  debe de interesarse también por los sectores productivos del campo y ver con otros ojos a esos miles de duranguenses a quienes dijo “serían priiridad”.
No, todo es inversiones millonarias para nuevos cuarteles para la guardia nacional y fortalecer la seguridad.
Tampoco invertir en  sembrando vidas y las migajas a los adultos mayores, son la panacea milagrosa.
Fortalecer la hacienda pública de estados como Durango, será el principal reto que tendrán los diputados federales electos.
Esperemos  que eso no se les olvide y apoyen al gobierno de José  Aispuro Torres, a cerrar su sexenio en otras condiciones.
Correo electrónico:
vista_politicastro@yahoo.con.mx

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