“Grandes maestros de Durango”

Gustavo Nevárez Martinez 

Con motivo de celebrar en nuestro país el “Día del Maestro” (15 de mayo), me permito compartir con todos ustedes un reconocimiento a nuestros grandes maestros de Durango, que han dejado huella a través de la historia, forjando generaciones, y que afortunadamente forman parte de la Galería de Docentes Distinguidos de nuestra entidad federativa Para su elección, se tomaron en cuenta destacados maestros que en el devenir del tiempo, han logrado una significativa trayectoria a través de su labor docente. Por supuesto, se reconoce que no son todos los que podrían o deberían estar, pero si son representativos de esa fuerza creadora que nuestros maestros de Durango han puesto en el ejercicio de su profesión, para coadyuvar al desarrollo social del Estado. Su historia, nos da información sobre las circunstancias político-sociales y económicas que les tocó vivir, y de alguna manera, nos proporciona conocimientos sobre la historia de la educación en Durango.

Para dicha Galería, se consideraron docentes que destacaron como maestros; administradores; políticos; líderes; escritores o artistas; así como también, a quienes hicieron de su servicio en la escuela, una misión comprometida, en labor callada, pero trascendente, porque a fin de cuentas, formar en el aula y hacer de la escuela una fuente que unifique a la familia y a la comunidad, es la esencia del maestro. Desde luego, la felicitación y el reconocimiento, son para los maestros de vocación que transforman el mundo de sus alumnos en el salón de clases. Es innegable que la educación ha sido siempre la vanguardia de todos los intentos encaminados a transformar la realidad natural y social para mejoramiento de la vida el hombre. Precisamente, la UNESCO considera que la educación es un hecho profundamente humano, que debe volverse hacia el hombre, es decir, que la educación del hombre es para servicio del hombre, concebida ésta, como un proceso en el que se da forzosamente un encuentro con una sucesión de maestros que son modeladores insustituibles de la personalidad, y formadores de los valores que integran la esencia del ser humano.

Aquí, un ejemplo de estos grandes personajes: Vicenta Saracho Arce (1828-1888), fue una maestra con ideas liberales, leyó y propagó el pensamiento de Don Benito Juárez con pasión, y una gran convicción, por lo que fue excomulgada de sus prácticas religiosas por el Clero de la época; tampoco simpatizó con la dictadura del Gobierno de Don Porfirio Díaz. Estos rasgos de Doña Vicenta Saracho, y este ideario que compartió con el Profesor Bruno Martínez y otros liberales, fue sumamente difícil, por los principios religiosos de ese tiempo, y por su condición de mujer. Hoy, una escuela y una calle llevan su nombre.

Profesor Bruno Martínez (1842-1921), fue el reformador de la educación en Durango. Esta reforma fue integral, ya que contempló la reorganización de la escuela, considerando horarios, enfoques y contenidos de los planes y programas de estudio para la educación primaria, normatividad y contenido programático para el Instituto de Niñas, y para el área correspondiente en el Instituto Juárez, que eran las escuelas donde se formaban los maestros. En 1902, fue Diputado Local por el Partido de Indé, y posteriormente por el Partido de Tamazula hasta 1906. Se preocupó por la presentación, mobiliario y ambiente físico de los planteles educativos.

Elena Centeno (1859-1940), además de educadora, realizó una significativa obra como pintora; en 1989, algunas de sus obras formaron parte de la Exposición Universal de París, Francia, donde México participó con destacados pintores de la época. La técnica que más cultivo fue el Óleo; otras de sus pinturas se conservan en la Escuela Norma del Estado, y por supuesto en varias colecciones particulares. Dominó varias lenguas, inglés, alemán y francés. Otra de sus pasiones fue la música; fue reconocida como pianista muy destacada. Su acervo bibliográfico fue donado a la Escuela Normal del Estado. Hoy una escuela lleva su nombre.

Francisca Escárzaga (1866-1925), fue la primera Directora de la Escuela Normal del Estado, institución que nace el 7 de agosto de 1916, por decreto del Gobernador del Estado, Gral. de Brigada Fortunato Maicotte. Este nombramiento, le dio a la Maestra Escarzága la oportunidad y el mérito de cimentar, mediante la aplicación de la Norma Jurídica y reglamentación interna, así como la estructura curricular académica que reconceptualizó a esta institución, mediante la planeación que se había venido elaborando desde 1913 con la Profesora Guadalupe Revilla. Su mayor labor, fue la lucha para lograr autonomía y estabilidad de la naciente institución. En 1918, el Gobernador Gral. Domingo Arrieta, le dio a la Escuela Normal del Estado una justa personalidad independiente y formadora de maestros.

Juana Villalobos (1872-1938), en 1908 fue Directora de la Escuela Oficial No. 5 para Niñas, ubicada, en donde hoy se encuentra el Centro Cultural y de Convenciones Bicentenario, y que fue por espacio de muchos años, el Internado que llevó su nombre, porque la Maestra Villalobos forma parte de la historia de la Institución.

Finalmente, cierro mi artículo, con el recuerdo de un gran maestro, el cual fue Director de la Escuela Secundaria Federal “Mariano Balleza” de Canatlán, Dgo., (Institución de la cual egresé), y me refiero al Profr. Santiago Cardoza Silerio, quien el 5 de octubre de 1994, en ocasión del Día Mundial Docente, recibió Medalla y Diploma, otorgados por la UNESCO para reconocer el mérito de aquellos grandes educadores, que han hecho de su desempeño profesional, lo mismo que en su vida privada, un modelo digno. El nombre del Profr. Santiago Cardoza Silerio, está en la Biblioteca de la Escuela Secundaria Federal No. 1 “Gral. Jesús González Ortega” en la Ciudad de Zacatecas, así como también en la Sala Audivisual de la Escuela Secundaria Federal “Mariano Balleza” de Canatlán, Dgo.

En fin, éste es mi homenaje a los maestros en Durango. Gracias y enhorabuena.

(gustavonevarez28@hotmail.com).

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