La 4T echó a perder un ejercicio fundamental para la Democracia

A reserva de que las autoridades del Instituto Nacional Electoral den a conocer los resultados finales de la polémica Consulta Popular, los resultados van a ser -no los esperados- sino los de antemano conocidos, una paupérrima participación de los ciudadanos que, previamente vivieron las confrontaciones entre los pro AMLO y los Anti AMLO, quienes a través de las redes sociales se dieron “con todo”, por lo que a pesar de la importancia y de la seriedad de un ejercicio inédito en este país, la consulta -como tal- estaba destinada al fracaso.

En un tiempo poco apropiado, electoral y anímicamente, en circunstancias por demás adversas en el país, con una tercera ola de contagios, con la llamada variante Delta que amenaza a jóvenes y a niños, con un considerable retraso en el proceso de vacunación, con fuertes presiones para el INE, a quien, sin recursos económicos suficientes, los aliados del presidente le reclaman y exigen una actuación mas decidida en esta consulta, y desde antes, los culpan de lo que se puede considerar un fracaso.

Existe constancia de que, en Durango, la vocal Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral, María Elena Cornejo Esparza, durante el mes de julio se le pudo ver en las llamadas “giras de medios”, televisión, radio, periódicos, plataformas de redes sociales y demás espacios en donde lograra llegar al ciudadano con la finalidad de darles los pormenores de esta consulta, tratando de explicar la intención, con una pregunta de lo más rebuscada, propia de los integrantes de un tribunal, los que en ocasiones, ni ellos mismos se entienden.

La implementación de esta consulta es un preámbulo de lo que se verá dentro de dos años, en donde el presidente de la República le preguntará a su “pueblo amado” si quiere que siga al frente de la administración federal, este ejercicio -amén de los beneficios que deja el que quede establecido-  le va a servir a López Obrador para afinar sus estrategias de aquí al 2024, se va a dar cuenta de cuanta gente sigue con esa fidelidad ciega que le permita seguir adelante con su propósito de quedarse o hasta perpetuarse en el poder, su intención de seguir al frente de este país ya para nadie es un secreto, es algo que repite un día sí, y otro también.

Resulta una lástima que este país haya inaugurado estas consultas con una pregunta fuera de lugar, poco comprendida, ambigua a más no poder, y es que son pocos -si acaso sus familiares- los mexicanos que se nieguen a juzgar a los expresidentes en caso de que se demuestre su culpabilidad en situaciones que por cierto muchos ya olvidaron y otros ni siquiera conocen, esto en lugar un buen precedente, pasará a la historia como algo de poca trascendencia, de poca claridad, sin un motivo coherente que sacara al pueblo de sus casas para votar por un si o por un no, y aunque a final de cuentas el promotor de la consulta, el propio presidente de la República se quedó sin participar, seguramente el resultado lo tomará como referencia, se puede decir que lo que AMLO quería era “tantearle el agua a los camotes” y nada más.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios