La sucesión gubernamental y la rectoría de la UJED

Por Alberto de la Rosa Olvera

L
a Universidad Juárez es un reflejo de Durango y es que así como todos quieren ser gobernadores (hasta El Chino Arreola), así en la UJED todos quieren ser rectores. Que la mera verdad no sé para qué quieren ser, porque al igual que el gobierno, la casa de estudios está sufriendo penurias financieras y por ende, es un polvorín que puede explotar de un momento a otro.

Traigo esto a colación, porque ante la proximidad de los juegos de la sucesión, los aspirantes a la rectoría ya se empiezan a mover, sobretodo en hacer sus apuestas para tal o cual personaje con posibilidades de ser gobernador de Durango para el periodo 2022-2028; y es que piensan que el próximo titular del poder ejecutivo, tendrá que maniobrar como en su tiempo lo hizo Herrera Caldera, para dejar un rector afín en la conducción de la UJED.

Al interior de la universidad, ya han empezado a escucharse noticias de las reuniones de adhesión de Jorge Cisneros y su grupo al proyecto sucesorio de Esteban Villegas Villarreal. El exdirector de la Facultad de Medicina y ex candidato a rector, considera que por ser egresados de la misma unidad académica, Esteban lo impulsaría desde el poder estatal para alcanzar la rectoría que tanto anhela.

En este tenor se encuentra el director de la FECA, José Ramón Duarte Carranza, a quien se le generó la percepción de simpatías por el ex presidente de la FEUD, Esteban Villegas, al invitarlo a su informe de labores. Esto se debe a las buenas artes de su operador político, Ricardo Morales Corral.

A raíz de la movilidad que ha tenido Luis Enrique Benítez Ojeda, en aras de obtener posicionamiento para ser el abanderado a la gubernatura por el PAN, PRI y PRD, diversos grupos han volteado a ver a Manuel Gutiérrez Corral, exdirector de la Escuela Comercial Práctica y de quien se dice es íntimo amigo del actual diputado priista, de modo que en caso de llegar a la grande, lo proyectaría para que fuera el mandamás del viejo caserón jesuítico.

En la misma tesitura se encuentra José Gerardo Ignacio Gómez Romero, quien proviene del grupo de Manuel Espino Barrientos, aspirante de Morena a la gubernatura y que tienen nexos con los grupos conservadores de la entidad. Recordemos que Nacho Gómez estuvo a una nada de ser rector, pero en el cabildeo fue superado por Erasmo Návar.

José Ramón Enríquez, tiene de aliado a un otrora aspirante a la rectoría como lo es el Dr. Ernesto Aguilar García. El senador de Morena, siempre ha estado al tanto de los acontecimientos en la UJED, pero de todos es sabido que no provocaría un movimiento telúrico por su buena amistad con el actual rector.

Las aguas se empiezan a mover al interior de la Universidad, hay muchos frentes abiertos, heridas no cicatrizadas y hasta fuego amigo que pretende adelantar la sucesión de Rubén Solís pero si esto sucede, se desestabilizarían los juegos de la sucesión gubernamental.

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