Los amistosos madrazos

Por Jesús Nevárez

Con el respaldo de amplios liderazgos, la presidenta del PAN en Durango Verónica Pérez, destapa su propuesta a la alianza, para candidato a gobernador, en la persona de Héctor Flores. La respuesta del PRI no se hace esperar. Arturo Yáñez, presidente del PRI, a su vez salta a la palestra para fijar su posición.

“Será nuestra propuesta no otra”, se pudiera interpretar así, el enfático discurso de la dirigente panista. Esto habla de una confrontación, en donde los priistas parecen no aceptar a su propuesta, la cual ven debilucha y perdedora.

Arturo Yáñez reacciona, toma su directorio, hace llamadas a todos los municipios y cita de urgencia a los lideres municipales con los que se toma video que sube a Redes Sociales, más para que lo vean los panistas, que para los ciudadanos a los cuales les importa un bledo su “cotorreo”. Yáñez parece decir…aquí estamos, y no nos vamos a dejar.

“tenemos una estructura sólida y ganadora con treinta y nueve presidentes de comités municipales, con dirigentes de seccionales y nuestras organizaciones”” dice Yáñez, se entendería, “ustedes no”.

Estamos, añadió Arturo Yáñez “, en todo el estado, en los municipios, en las regiones, en donde se ganan las elecciones” solo faltó decir, en donde ustedes ni conocen. “tenemos los perfiles más competitivos, los de mayor reconocimiento político y social, los que tienen trabajo real”, añade el dirigente priista en su arenga, como diciendo, mejores que los suyos.

“Las encuestas, tendencias y estudios de opinión nos dan mejor puntaje”, “que la alianza PRI, pan y PRD, se decidan por un candidato más competitivo” dice Yáñez, se entiende que el mensaje es, el suyo no lo es.

El PRI es el partido con más votación, por ello, afirma el dirigente, debe encabezar la candidatura a gobernador. Sin duda ya, los priistas descalifican a Héctor Flores. Baldazo de agua fría a la euforia panista. Cierra su arenga Arturo Yáñez con un coro similar a los que hacen las escuelas secundarias, con vivas al PRI, a la coalición y a Durango. Lo que se ve es el más amoroso abrazo por la alianza, pero a madrazos, como el amor apache.

Esto podría augurar un rompimiento, la soberbia panista quiere al PRI, no de aliado, sino de vasallo. Desde nuestro punto de vista, los argumentos del PRI son más sólidos que los del PAN, pero Arturo Yáñez no se atreve a dar nombres, no hace propuesta, ni siquiera una sugerencia o encriptada señal.

Arturo Yáñez podría saber que la designación de su propuesta podría generar confrontación interna y quizá deserciones. Hasta hoy, se mueve contra la nomenclatura Esteban Villegas, la señora Leticia Herrera vela armas para defender su derecho a ser candidata.

En el PRI prevalece la vieja consigna de que “quien se mueva no sale en la foto”, para sentenciar que quien se vaya por la “libre”, queda fuera de la jugada, por eso, hay más que esperan el momento para levantar la mano y decir, yo también quiero. O no.

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