Los pininos del Alter

Marco Antonio Espinosa López

-Hablando en Plata, hoy no le quiero hacer el caldo gordo al mamucas de Marco. Como seguramente ya saben quién soy, pues les saludo con gusto a los cuatro o cinco lectores que tiene este we. 

Hoy les quiero decir que me encuentro optimista y no les voy a fallar. Me canso ganso. Pues en esta ocasión tengo las riendas del poder de este espacio en mis manos. Les diré que no voy a ocultar nada y que no seré tapadera de nadie; porque en cien días habré de desatar la acción transformadora que ustedes necesitan para leer cosas serías y no lo que este Xochimilca escribe.

Ustedes no están para saberlo, pero me patea el hígado que otras instancias nos colocan como la “colucna” menos leída, cuando yo tengo otros datos. Pero no importa, eso lo dicen los de la prensa fifí, los conservadores, los de la mafia del poder. Y como no es mi fuerte la venganza, les diré que comenzaré a limpiar las escaleras de arriba hacia abajo, no al revés. Y a ustedes les digo que en mí tienen un amigo que sólo desea abrazos, no balazos.

Les digo con toda sinceridad, que no tengo derecho a fallar y que no me voy a divorciar de ustedes, vamos a estar siempre juntos; porque primero los pobres. No les puedo mentir, me producen ternura, ternuritas esos moralmente derrotados que ya se muestran nerviosos y hasta fuera de quicio; pero ni modo, por encima de la ley, nada, por encima de la ley nadie.

Les ofrezco que no habrá más “corrucción” en la construcción de esta “colucna”; se termina la impunidad con la que el mamón de Marco me denigra, diciéndome Barbaján, Zángano y todo lo que se le ocurre para hacerme sentir inferior; pero sí les reitero que el que se aflige se afloja, y no nos vamos a aflojar. Esto no es un cambio de gobierno, es un cambio de régimen literario; porque Marco me colmó el plato. A ver quién se cansa primero.

Seguramente él se va a defender como está acostumbrado; pero la manera en que lo hacía, no es con base al estado de derecho, sino a su estado de chueco. Es lamentable que se viole la Constitución de esa manera. Marco cometió un error y, sí, cometemos errores, esa es la diferencia entre el ser humano y la divinidad; pero ahora trataremos de hacer más con menos; es decir, diremos más, sin escribir tanta palabrería.

Ya es momento de decir “basta” a tantos formalismos hipócritas, ya no deben ser tiempos de canallas y esta cuarta transformación va a significar justicia. Por eso los invito a que serenemos este espacio que el Periódico Victoria nos ofrece. Les aseguro que todas las hipótesis pesimistas de que esto no funcionará, se vendrán abajo muy pronto; por eso les digo a esos conservadores que vayan actuando de manera distinta.

Que si no tengo miedo me preguntarán. Tengo miedo, pero no soy cobarde. Todos mis lectores me protegen y me cuidan. Por eso mejor les digo que ya no es el tiempo de pleitos y de divisiones, tenemos que unirnos. Vamos a trabajar juntos porque si no… ¡Ay nanita! No estaría yo aquí.

Que si no tengo miedo a las críticas me cuestionarán. Pero les responderé con la frente muy en alto que no tengo necesidad de defenderme de las críticas, porque me están defendiendo mis lectores.

Me seguirán cuestionando una y otra vez, pero desde ahora les digo que no me van a cucar; porque cuando cambia la mentalidad de un pueblo, cambia todo; y pueden confiar en que no estamos durmiendo, estamos trabajando. Hacía falta un buen amanuense para hacer de esta “colucna” un buen entretenimiento. Tenemos que moralizar la vida pública de este espacio. Vamos bien y vamos avanzando -.

(Se escucha el rechinar de una puerta abriéndose y…) Oye Alter ¿No viste unos apuntes que tenía sobre mi escritorio? – ¡Ah caray! ¿Cuáles apuntes we? No vi nada mi estimado y fino amigo -. Carambas, estoy seguro que los puse por aquí. Son los que iban a servirme para escribir mi columna del día de hoy. No recuerdo haberlos llevado para otro lado (Nos acompaña el ruido que se hace en el escritorio cuando está plagado de papeles).

– Te veo preocupado. Pues qué era lo que contenían esos apuntes -. Pues saqué una larga lista de todas las frases que ha inmortalizado un personaje que ha dado mucha carnita para mofarse de él ¿Estás seguro que no los viste? – Seguro. Es más, ahora que me acuerdo, hablaron del periódico para avisarte que mañana no te podían publicar, porque había cosas más interesantes que imprimir -. Neta eso te dijeron…; – bueno lo último lo dije yo, pero sí me dijeron que si te avisaba por favor, que igual estaban pendientes para tu columna del sábado -.

Estoy seguro que por aquí los deje. – ¿Sigues punzada? Deja eso por la paz. Mejor te invito unos tacuches de triplay para que se te quite el mal sabor de boca; a lo mejor cuando regresemos aparecen tus apuntes…-; está bien, vamos.

 – Sale we, ya te rayastes -.

Puedes comentar con Facebook