Opinión | 2021… 22

En algún momento de la vida universitaria escuche decir a un connotado profesor de Macroeconomía  que los economistas eran los profesionales que diseñaban pronósticos, incluso apoyados por técnicas matemáticas, para posteriormente explicar porque NO  habían sucedido los escenarios planteados. Es una reflexión pertinente para enunciar algunos planteamientos  para el año que se aproxima.

Escenario Uno. Vertiente Económica

El impulso a la economía, desde abajo,  planteado por el Presidente López  Obrador no logra generar las condiciones de reactivación en la planta productiva y por ende en el empleo, por lo que el estancamiento entra en la consolidación de una  franca recesión. En adición, el dispendio de recursos públicos en proyectos   sin viabilidad financiera, amplía el boquete en las finanzas del gobierno central. Como resultado, el país se verá   inmerso en un escenario de acentuada vulnerabilidad ante  las ya de por si condiciones adversas en el exterior.

Escenario Uno. Vertiente Política

La elección para el Congreso federal, aun   bajo las pretensiones   de las alianzas entre partidos opositores, NO logra  alterar la hegemonía del liderazgo unipersonal del Presidente de la República. Por derivación, seguirán imponiéndose las señales desde Palacio Nacional ante la mansedumbre de la mayoría Morenista y la pasividad de una minoría ineficaz  e  incapaz de alzar siquiera la voz.

Escenario Dos. Vertiente Económica.

La toma de posesión del Presidente Biden genera condiciones propicias para la reactivación económica en Estados Unidos y con ello la demanda agregada de importaciones  que incentivará al sector exportador mexicano. En nuestro país, en  la industria manufacturera y en el campo, esa dinámica de reactivación se refleja en un empleo creciente y en aminorar los estragos del torpe manejo de la política económica de un gobierno  populista.

El País retoma un rumbo esperanzador.

Escenario Dos. Vertiente Política.

Los Partidos anti natura , ahora hermanados en reacción a la reiterada  humillación de un  Presidente monolítico, logra capitalizar la decepción de un electorado que a fuerza de ver fracaso tras fracaso, de ocurrencias e intenciones, decide darles el sufragio y con ello construir un dique de contención a las controversiales  decisiones del Presidente.   

El País  se enfila a una convivencia democrática.

Ceteris Paribus es un concepto que en economía significa simplificar el análisis manteniendo todas la demás variables contantes, esto es, para el caso que nos ocupa,  no considerar si la pandemia se desborda, no integrar un desplante antidemocrático presidencial  atentando contra el INE  o simplemente que no se violente el estado de derecho. Suena catastrófico pero la cruda realidad nos ha mostrado que todo puede suceder.

Ultima Anotación: De manera deliberada no traté el tema domestico duranguense por considerar que ahí no hay vuelta de hoja. Tendremos que ser los ciudadanos quienes abordemos el Congreso local desplazando a esos personajes que han hecho de la política una  moneda de cambio, que se cambian de partido como cambiar de peinado y que han solapado las distorsiones de los gobernantes. Tenemos que hacer del Congreso un órgano que llame a cuentas al que se excedió y que siente en el banquillo a quien ahora  se justifica en lo anterior. Si no lo hacemos, podremos volver a padecer los desplantes de los que en el pasado reciente se apropiaron del patrimonio público  y de  la voluntad de los débiles para protestar. Tenemos que volver a la decencia política o seguir en el ancestral adormilamiento en nuestra querida, callada y tranquila  ciudad (Estado) colonial.

Lo Mejor para 2021 que se reflejará en el 22 (y que se presente el Escenario Dos…)

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