Opinión | ¡Agarren, agarren… está permitido!

Desde el presidente en persona hasta algunos de sus defensores locales, como la senadora Margarita Valdez, parecen justificar, insinúan que el dinero entregado a López Obrador a través de su hermano Pío no es corrupción porque es poquito. Poquito en comparación con lo robado por otros.

En su primera defensa Andrés Manuel aludía que “no solo es lo cuantitativo” para enfatizar que su caso era diferente.

Ayer en Durango la senadora Margarita Valdez retomaba el argumento, cuando le preguntaban del tema, ella lo minimiza “¿Pero cuanto dinero fue…?” dice.

Parece que una de las líneas de la defensa es que, como el monto es menor, no es corrupción.

Sin embargo en otra parte de esa endeble defensa de lo indefendible, enfatizan que se trata de recursos destinados para sostener el movimiento; están tratando de recalcar que como el dinero era para López Obrador entonces sí se vale. Sí es para el mesías no es pecado, no es delito, no es corrupción, pues al igual que muchos otros casos, el puede purificar y determinar qué es lo bueno y qué es lo malo. No es la primera vez.

¡Agarren, agarren… está permitido!, decía López Obrador cuando incitaba al pueblo a saquear y agregaba que “…estoy hablando con obispos, con pastores, para que no sea ningún pecado quitarles todo a estos corruptos”. Es decir que además, el se considera con la capacidad de decidir lo que debe o no ser pecado y puede gestionar para que obispos y pastores reconozcan lo que él ha juzgado.

Ya vimos que corruptos impresentables solo tuvieron que pasarse al bando de la 4T y recibir la bendición de AMLO para quedar purificados y ahora hasta ocupan cargos públicos. Ha bastado esa bendición para que se olviden las atrocidades de Bartlett, Bejarano, Padierna, Nestora, Napito, Elba Esther, Irma Eréndira, y una larga lista de quienes tuvieron el tacto de postrarse ante el todopoderoso y ahora pueden gozar no solo de libertad sino de poder y hasta de millones y millones de pesos, de muy dudosa procedencia.

Lozoya aprendió bien la lección, entendió las ventajas de pasarse al lado de AMLO y ahora goza de los beneficios del perdón.

El presidente López explica y justifica las “aportaciones” en paquetes que recibía su hermano; es decir que sabía de las entregas de ese dinero, por meses o años, por lo tanto reconoce que ese dinero sí era para él, lo recibió y lo uso.

Queda la duda de qué hacía luego su hermano Pío en las Islas Caimán, más conocidas por ser un paraíso fiscal, muy usado para guardar fortunas mal habidas y para blanquear dinero de procedencia ilícita.

Pero López reconoce pues haber recibido el dinero, pero dice que no es corrupción porque eran aportaciones del pueblo para su movimiento. Solo que el presidente no ha mostrado, no puede porque no existe, el reporte de esos ingresos en los informes de financiamiento que se deben presentar al INE, por tanto es un delito. Además la ley establece límites a los montos que “el pueblo” puede aportar a una causa política, ahí hay también delito. Por si fuera poco, en lo videos queda muy claro el origen del dinero; al entonces gobernador Manuel Velazco le interesaba que López supiera y tuviera en cuenta que se le estaba apoyando, y que se habían estado entregando cantidades similares cada mes… más delitos; porque queda claro que el dinero no eran aportaciones del pueblo, sino recursos públicos, de un gobierno estatal a favor de una campaña política.

Muchas preguntas hay por responder pero hay una cuya respuesta sería muy ilustrativa sobre las “aportaciones” hechas al movimiento por algunos entusiastas seguidores, algunos de ellos perdonados y protegidos de AMLO… ¿Cuánto dinero habrán aportado, para el movimiento o para cuentas en las Islas Caimán, Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia, Manuel Bartlett, Bejarano, Salinas Pliego, y otros, tanto a título de “aportación” personal como en calidad de recaudadores del pueblo?

@MCervantesM

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