Opinión | ¿Alguien todavía cree en AMLO?

Por sorprendente que parezca, aún hay quienes creen y dicen que Andrés Manuel López Obrador es “el mejor presidente que ha tenido México”; hay quienes parecen convencidos de que por primera vez nuestro país tiene un dirigente honesto o al menos bien intencionado.

Quienes mantienen ese grado de fe en el líder de la Cuarta Transformación, suelen argumentar que “ahora sí” se está combatiendo la corrupción, lo cual es falso, que se está ayudando a los más pobres, lo cual también es una mentira.

En “La Mañanera” de ayer, el tema obligado debió ser la masacre en Reynosa y las condiciones de seguridad, sin embargo, Andrés Manuel decidió dedicarse a hablar de los resultados electorales y de la clase media según él manipulada, por no haber votado por su “transformación”.

El propio presidente mostró a Gabriel Quadri diciéndole sus verdades, anunciando la necesaria oposición en el Congreso a los proyectos faraónicos como el Tren Maya, el aeropuerto de Santa Lucía o el programa Sembrando Vida.

También Quadri había retratado a López Obrador de cuerpo entero al externar su repudio por “el uso faccioso, vulgar y perverso del púlpito mañanero. Vil cortina de humo cotidiana para encubrir la ineptitud, la corrupción, y el fracaso. Instrumento narcisista y cínico de construcción autocrática. Expresión nítida de ausencia de foco y responsabilidad…”

Por eso el presidente que ha asegurado que en el país no hay masacres,  decidió no dedicar tiempo a la masacre en Tamaulipas.

En cambio se fue con todo contra los mexicanos de la clase media que estuvieron “muy alterados y obnubilados” en contra del proyecto de transformación. Y agregó que esos clasemedieros que no votaron por Morena, al final o en el fondo son partidarios de que continúe el mismo régimen de corrupción, injusticias y privilegios.

Así de mentiroso es el presidente, así de cínico.

Como si los ciudadanos no se dieran cuenta de que la principal campaña de manipulación, de guerra sucia y de calumnias es la que él, López Obrador, viene ejecutando desde hace mucho.

Porque la corrupción sigue e incluso ha aumentado con su gobierno; las injusticias y los privilegios también están ahí, solo que ahora los beneficiarios son otros.

Y aunque cada vez son menos, aún hay quienes aún le creen. Hay quienes siguen pensando que es honesto, que es la esperanza, que es bueno. Aún hay quienes no se dan cuenta de que todo eso es una ilusión.

LAS CONSULTAS QUE VIENEN

Mal harán los partidos de la oposición en ‘oponerse’ y en llamar a votar en contra de las consultas que ha puesto en la agenda el presidente López Obrador. En el caso de juicio a los expresidentes, que legalmente es investigación contra servidores públicos en general.

El resultado es obvio, todos estamos de acuerdo en que la corrupción y los delitos deben investigarse y castigarse. Ir a votar será hacerle el caldo gordo al demagogo de palacio y llamar a votar en contra equivaldría a solapar la corrupción.

Lo mejor es hacerle el vacío, que se quede con su pantomima, por cierto tan costosa como el resto de sus ocurrencias.

Igual sucederá cuando venga la consulta para la revocación de mandato, ir a votar será hacerle el caldo gordo porque no hay posibilidades de que gane el no, y aunque las hubiera, revocarle el mandato sería una acción cuestionable, pues la norma que permite esa consulta es posterior a la norma que le otorgó un mandato de seis años de modo que no podría aplicarse la retroactividad. También lo mejor será dejarlo solo son su teatro y seguir en el debate de las ideas y los argumentos que lentamente, pero va dando resultados.

@MCervantesM

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