Opinión | Campañas, candidatos y partidos, algo que preocupa

Las campañas, tanto para diputados locales, como federales, a los ciudadanos nos deben preocupar. No solo es la confusión que tiene para diferenciar lo que son propuestas sociales en las que nada tienen que ver como diputados, como la ausencia de un proyecto legislativo al que están obligados y obligadas a proponer.

Quedamos sorprendido de como ofrecen un mejor sistema de salud, proteger a la mujer contra la violencia de género, garantizar a los niños seguridad, dar oportunidad a los jóvenes para que estudien y trabajen, terminar con la violencia, dar los apoyos que requieren los campesinos, aumentar los salarios y otras lindezas. 

Me recuerda una caricatura que circula en Redes en donde un candidato dice en un mitin a los ciudadanos, “les prometo todo”.

Esto creemos no es privativo de Durango, sino de todo el país, es reflejo de una gran crisis de políticos y partidos. Esta grave crisis, que se evidencia en cada proceso electoral, a los ciudadanos nos mete en profunda incertidumbre sobre rumbo de nuestro país en el espacio legislativo.

Cuando los aspirantes a diputados, no saben en que consiste el trabajo legislativo, y como su narrativa debería estar apegada de manera estricta a una agenda de trabajo, las cosas andan muy mal. Sin duda la conclusión es que quieren ser diputados solo por querer serlo, y desde allí, ser gente inútil, anodina, ignorante, que buscarán solo las luminarias y no pocas veces las evitarán porque nada tienen que decir.

Sin duda es fuerte lo que decimos, porque el riesgo social también es muy fuerte. Las perspectivas de un real desarrollo no solo descansan en lo económico, sino crear soportes constitucionales que permitan tener certeza jurídica y constitucional para crear polos de desarrollo, como se van a crear si los futuros diputados no tienen ni idea de la tarea que deben realizar, candidatos con discurso pobre, repetitivo, falas, ni siquiera utópico.

Los candidatos tienen enorme confusión en el uso de herramientas para ser convincentes, creen que con fantasías se ganarán el voto, eso es grave y delicado. El problema reside en que por más que digan, no conocen la realidad social más apremiante porque no la han vivido, no son parte de esta realidad, creen que con decir que siempre han estado comprometidos, queda solucionado el problema, cuando ni siquiera tienen la comprensión desde el punto de vista teórico, menos práctico.

Estamos hablando de todos los candidatos, y de todos los partidos, todos son parte de esta crisis preocupante que impacta en todos los aspectos la vida social. No dudamos que hay candidatos preparados, con experiencia acumulada, pero no se traduce en un discurso que interprete esa realidad social. Por ello, son fundamentales los proyectos de trabajo legislativo que rebasen la fantasía.

Dirán que somos trágicos, lo aceptamos, sostenemos que la crisis política es una tragedia para todos. Lo que más lamentamos, es que ni uno de los partidos tiene un proyecto de generación de cuadros, lo cual también se confunde con enseñarlos a ser grillos, lo que les construye una ruta de parasitismo, más que de creatividad y aportación.

Menos de cincuenta días de campaña no permiten reorientar el discurso, mucho menos darle capacidad intelectual o formación de fondo a los contendientes. Pero creemos que los partidos, deben preocuparse por hacer cuadros preparados y comprometidos. En la medida que no lo hagan, los ciudadanos seguirán rechazándolos. O no.

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