Opinión | Cienfuegos y la seguridad nacional

Pareciera que después de la entrada en vigor del T-MEC la procuración e impartición de justicia también se hicieron transnacionales en América del Norte y que Estados Unidos es el responsable de ejercerlas contra actores públicos mexicanos, como sucedió en los casos de Genaro García Luna y el General Salvador Cienfuegos.

Las fiscalías estadounidenses están al margen de los procesos electorales y no pueden ser usadas con fines políticos como lo han señalado algunas hipótesis, por lo que sería descartable que el General fuera detenido en California como una estrategia para fortalecer las posibilidades de que Donald Trump sea reelecto en la Presidencia de la Unión.

Salvador Cienfuegos no es un General de División cualquiera, fue el Secretario de la Defensa Nacional hasta 2018 y conoce perfectamente los esquemas mexicanos de seguridad nacional, sabe las fortalezas y debilidades de los distintos factores de la gobernabilidad y está al tanto de muchos secretos de Estado.

Los casos de García Luna y Cienfuegos son muy distintos, el ex Secretario de Seguridad es un civil, policía de carrera, que fue objeto de graves señalamientos de corrupción desde que estaba en ejercicio de sus funciones, prácticamente de todo lo que se le está acusando en la corte de Brooklyn ya se había hecho público en nuestro país desde hace alrededor de 10 años, en cambio, el ex Secretario de la Defensa tuvo una buena reputación personal y una destacada trayectoria militar hasta el momento en que se hizo pública su detención de una manera informal en la cual ni siquiera se siguieron los protocolos diplomáticos.

El discurso en la relación bilateral ha sido que México y Estados Unidos son socios y aliados, que intercambian información y que trabajan por objetivos compartidos en materia de seguridad, pero en la vía de los hechos los estadounidenses son los que están marcando las pautas y México únicamente asume las exigencias de colaboración de la DEA y del Departamento de Justicia.

La detención del General Cienfuegos es muy delicada debido a que el Ejército Mexicano es una de las instituciones en las que la ciudadanía más confía, esto, sumado al “boom” noticioso, a las especulaciones y a las “fake news” que se han generado, deja muy cuestionado el cómo están trabajando las fuerzas armadas y cuales son los verdaderos intereses de los líderes castrenses.

Es muy riesgoso para México que dos de los exfuncionarios que más conocimiento tienen de la seguridad nacional de nuestro país estén encarcelados en los Estados Unidos; en lo particular no me sorprendió la detención de García Luna, tarde que temprano iba a suceder, sus excesos, complicidades y corrupción estaban bastante documentados desde hace tiempo, pero los cargos contra Cienfuegos y su vinculación con un cartel del narcotráfico que nadie sabía que existía hasta que lo mencionó la DEA, así como los supuestos acuerdos con un capo de tercera categoría, parecen bastante incoherentes para las circunstancias en las que se desempeña un Secretario de la Defensa Nacional.

A mí juicio, la Cancillería del Gobierno de la República sí debe pedirle una explicación al Departamento de Estado estadounidense, precisamente, porque la detención del General Cienfuegos pone en riesgo la seguridad nacional.

@ernestoescobosa

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