Opinión | Con la salida de Benítez y la llegada de Yáñez, en duda continuidad de la Alianza

Casi dos meses después de celebrarse la jornada electoral más grande en la historia de este país, en la cual el partido Revolucionario Institucional participó en una alianza inédita con Acción Nacional y con el partido de la Revolución Democrática, con resultados medianamente aceptables, ayer domingo, el partido tricolor inició con el proceso de cambio en su dirigencia, toda vez que su presidente Luis Enrique Benítez Ojeda dejó el cargo para irse a “hacer méritos”, al estar registrado como candidato plurinominal, y su interino,  y el interino, el cenecista, Rubén Escajeda Jiménez, tiene que dejar el cargo, pues aunque pensó en registrarse, las condiciones para que Arturo Yáñez Cuellar llegue a la dirigencia estatal del PRI están dadas desde hace algún tiempo, y en breve, se van a concretar.

Durante el periodo de Luis Enrique Benítez, varios cuadros valiosos y no tan valiosos del tricolor, decidieron mantenerse a la distancia, tal como sucede siempre, es decir, no se puede decir que Benítez haya sido un factor de división al interior del Revolucionario Institucional, pues “tiempos traen tiempos”, y aunque a muchas personas no les gusta la manera de ser -y menos de actuar- del próximo diputado local, es normal que quienes estuvieron lejos del partido en este tiempo, ya piensen en regresar.

Lo cierto es que Luis Enrique Benítez Ojeda será -como siempre lo ha sido- una de las cartas fuertes del tricolor en la próxima legislatura, pero no solo eso, lo mejor es que será un legislador “entrón” en favor de las causas ciudadanas, sin importar color de partido, no hay que olvidar que fue uno de los críticos principales del gobierno de Jorge Herrera Caldera, en donde, a pesar de ser un gobernador emanado de su partido, siempre señaló las deficiencias e irregularidades en esa administración, como olvidar cuando se presentaba a las comparecencias de los Secretarios con motivo de la glosa de los informes, en donde los hacia ver su suerte, con datos y cifras para refutar “los logros” de aquel entonces, llevaba inclusive, cartulinas en las que se podía leer “el Secretario tal miente”, y algunas otras frases por el estilo, provocando la molestia de sus correligionarios.

La inminente llegada de Arturo Yáñez y de Rocío Rebollo a la Secretaría General,  ya prácticamente todos los priistas y algunos no priistas, lo esperaban, aunque en el lugar de Rocío se mencionaban a otras priistas de la laguna, Susana Torrecillas, Anavel Fernández, Jaqueline del Río, aunque finalmente, la balanza se inclinó hacia quien recientemente perdió la oportunidad de ser diputada federal en la pasada elección, en la capital también se “barajaron” varios nombres, no obstante, el espacio tenía que ser para una lagunera.

En su mensaje del día de ayer destacó que, la dirigencia que encabezará tendrá una autonomía y vida propia y agregó “Que quede claro, esta dirigencia que proponemos encabezar, no es mensajera de nadie, sólo obedecemos a los intereses de ustedes, de la militancia, sólo así lograremos recuperar el lugar que alguna vez alcanzamos y que la arrogancia y la división nos arrebató”, previamente, Yáñez Cuellar aseguró que  el PRI tiene todas las posibilidades de encabezar la candidatura a gobernador en 2022, y que luchará para que sea así dentro de la alianza PRI-PAN-PRD, por lo que habrá que esperar que piensan “los de enfrente” y algunos resignados de su partido que ya hasta promueven al posible candidato de Acción nacional.

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