Opinión | Cuando decir la verdad se convierte en guerra sucia

Víctor R. Hernández

Para explicar lo que hoy los duranguenses estamos presenciando, a menos de 20 días de que concluyan las campañas a gobernador, me apoyaré en el espléndido artículo que el periodista Raymundo Rivapalacio publicó en su portal Eje Central, el 20 de febrero de 2019. Abajo dejo la liga completa de este recomendado artículo.

El año 2016 nos demostró que el mundo había cambiado para siempre. El reputado Diccionario de Inglés Oxford, nombró a la “posverdad” como la palabra internacional del año, luego de que su uso modificó el referéndum del Brexit y las elecciones presidenciales de Estados Unidos. “No es sorprendente que nuestra elección refleja un año dominado por un discurso altamente influenciado por lo político y lo social”, dijo en su momento Casper Grathwohl, presidente del Diccionario Oxford (1).

Alimentado por el surgimiento de las redes sociales como fuente de información y el creciente disgusto con los hechos presentados por el establishment, la posverdad como concepto ha estado arraigándose por algún tiempo”. Definida como un adjetivo que denota circunstancias donde los hechos son menos influyentes para moldear la opinión pública que las apelaciones a las creencias personales y emocionales, la posverdad llegó para quedarse en todos lados, y ha sido el instrumento de manipulación del presidente López Obrador, desde el inicio de su gobierno.

Desde el altar de Palacio Nacional, en sus mañaneras, el tabasqueño mueve los sentimientos de la gente que vive de los programas sociales, y conecta con sus emociones a partir de una narrativa donde no importan los hechos, la evidencia, sino lo que mueve corazones. La verdad no importa.

En febrero de 2019, el filósofo Lee McIntyre publicó su libro Posverdad, donde explora cómo llegamos a una era donde los hechos alternativos remplazan a los hechos factuales, y los sentimientos pesan más que la evidencia. “¿Qué es exactamente la posverdad? “¿Es el pensamiento convencional, el spin político, el engaño masivo, la mentira frontal?”, se pregunta.

Pero no todo comenzó en 2016, recuerda Lee McIntyre. La negación de los hechos científicos sobre el fumar, la evolución, las vacunas o el cambio  climático ofrecen un mapa de navegación que muestra la extensión de la negación de esos hechos. La mentira y los engaños dominan el pensamiento de las mayorías.

Si Andrés puede, ¿por qué yo no? El ejemplo cunde en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. La enseñanza de construir una realidad alterna donde los hechos no importan, es lo que importa y más ahora, en mayo de 2022, cuando se está en campaña.

Por ello, hoy a la verdad se le dice guerra sucia. No importa si hay documentos que evidencian la triangulación de contratos en la que se involucran a los hijos de la candidata morenista, Marina Vitela.

¨La candidata de Morena a la gubernatura de Durango, Marina Vitela, llegará a las urnas con una marca: la presunta triangulación de contratos en la que están involucrados sus hijos y Cuauhtémoc Estrella González, quien fuera su tesorero en el ayuntamiento de Gómez Palacio y posteriormente síndico.

¨Documentos en poder de EL UNIVERSAL indican que los hijos de Vitela, siendo alcaldesa de Gómez Palacio, mantenían una sociedad cuya denominación social es CRIB Ingeniería, S.A.P.I. de C.V., en la que también figura Estrella González¨ (2).

Ayer, en rueda de prensa, quienes salieron en la defensa de la candidata morenista, fueron Hugo Rosales Badillo, quien en 2019 fue relacionado con un impresionante fraude al Infonavit.

¨El exsecretario Hugo Rosales Badillo es señaló de participar en la maquila de expedientes apócrifos a través de su despacho para el fraude con el que Infonavit se adjudicó de forma irregular más de 60 mil viviendas en varios estados¨.

¨Durante la audiencia de formulación de imputación en contra de Justino Rodríguez Barajas y Mario Alberto Cervera López, dos de los jueces suspendidos por su presunta participación en el fraude con el que Infonavit se adjudicó de forma irregular más de 60 mil viviendas en varios estados, se señaló al exsecretario de gobierno de Durango, Hugo Rosales Badillo, de participar en la maquila de expedientes apócrifos a través de su despacho¨(3).

También habló Otniel García Navarro, quien calificó la publicación de El Universal como parte de la guerra sucia de esta campaña electoral.

¨Otniel García Navarro es uno de los muchos implicados en el fraude perpetrado en contra de la Congregación Mariana Trinitaria, misma que rompió todo vínculo y trato con la entonces administración de Ismael Hernández Deras, tras descubrir que más de 150 mil toneladas de cemento donadas para apoyo a la gente de escasos recursos en Durango, fueron desviadas para comprarle votos a candidatos del PRI en el año 2007¨ (4).

Como lo hemos señalado en anteriores entregas, el mimetizarse de López Obrador, no sólo es hablar como el, el pausarse, el adoptar el tónico y sus calificativos, también es el de crear una realidad alterna de honestidad de pureza, de víctimas, ante el acoso de la verdad, de los hechos, de la realidad.

La posverdad del morenismo, es hoy por hoy, la columna vertebral de su campaña política en Durango.

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