Opinión | Decencia

-Oye we…-; qué quieres Mequetrefe…; – ¡Uy! Cuanta amabilidad la tuya mendigo cabeza de canica. Uno que quiere sacarte platica después de un breve ausencia, y tú sales con tus contestaciones como de papá malhumorado…-; no soy malhumorado, pero neta que me hartas Haragán. Deberías de ponerte a hacer algo de provecho para que dejes de estar molestando a la gente.

– Y cómo qué quieres que le haga we. Si sigo de vacaciones por la Semana Santa y la Semana de Pascua…-; mira qué cosas. Andas de vacaciones de Semana Santa, luego Semana de Pascua, luego semana de reflexión, luego semana de recuperación, luego semana de relajación y así, se te van las semanas sin hacer nada productivo en la vida.

– En serio que a ti jamás voy a poder darte gusto con nada…-; te equivocas we, me puedes dar gusto con el simple hecho de que te conviertas en alguien de provecho y hagas algo para salir de prángana. – prángana tu chi…-; bájale a tu temperamento Sátrapa. – Pues siempre me estás insultando. A poco crees que no siento rete gacho que, por más que quiero darte gusto, siempre me estás ninguneando -.

Ya deja tus berrinches de chamaco de generación mazapán, y mejor cuéntame de qué manera vas a tomar conciencia de lo que sucede. Cuándo vas a realizar algún acto en el que la gente… Yo mismo… te lo reconozcamos. – Pues no sé cómo qué quieres que haga we, si el tiempo de héroes y mártires ya pasó; además mis vuelos son de otro tipo…- ¡Válgame el Cristo Redentor! Vuelos… ¿Cuáles vuelos? – Pues aunque te parezca extraño, mis objetivos son otros -.

Pues ojalá que los alcances pronto porque la verdad, ya me cansé de estarte manteniendo, mendiga Sabandija. Eres algo así como pensión de Nini. – ¡Ah chis! Y eso cómo es eso…-; pues te estoy manteniendo sin esperar recuperar algún día mi inversión…, – pues pronto te darás cuenta de que te equivocas y te haré tragar tus palabras hirientes que siempre me profieres…-; pues al menos las palabras no te costarán, pero a mí sí me cuesta estarte alimentando we.

– Ya estuvo bueno pinche Tío Lucas. Te voy a demostrar que puedo hacer algo sin ti -; pues como vas. Te me haces muy ojón para paloma…; – pues estoy esperando que ahora que le dieron para atrás a algunos aspirantes a candidatos me puedan abrir un espacio…-; Jajajajajaja no manches mendigo Embustero, esos son tus altos vuelos…; – pues que tiene de malo we…-; o sea que ¿Tus altos vuelos se traducen en ser un eterno mamador de la ubre del erario?

– Pues no entiendo el motivo de tu risa irónica pinche pelón. Pero conociéndote, sé que lo haces de puritita envidia. Como dicen, la envidia te corroe, porque yo si tengo aspiraciones…-; pues te felicito que tengas ese tipo de aspiraciones; pero déjame te digo que aunque anheles vivir mamándole la ubre del Sistema, enriquecida por los contribuyentes; no dejarás de ser un mendigo Parásito mantenido; aunque eso sí, con ínfulas de todo poderoso. No vas a dejar de ser un vividor; pero eso sí, con arranques de Juan Camaney.

– Pues por mí puedes decir todo lo que gustes. Si la envidia se comiera, ya te parecerías a Carstens. Así que nada de lo que me digas en estos momentos me va a hacer cambiar de parecer en mis aspiraciones; porque ni tú ni nadie va a poner en entre dicho mi legitimo deseo de servirle a mi pueblo…-; ya mendigo Zángano, deja de estar diciendo tantas barbaridades y en realidad piensa en hacer algo más decente…; – pues eso es decente we -; en serio eso crees.

Crees que es decente vivir engañando a la gente para que voten por ti; crees que es decente postularte a un encargo y siempre dejarlo votado porque antes de que termines ese encargo ya estás pensando en cómo brincarle al otro pezón de la ubre; neta crees que es decente utilizar la necesidad de la gente para sacar provecho; crees que es decente chantajear a la gente para que vote por ti, porque de lo contrario te pueden quitar lo poco que te han dado.

¿Crees que es decente chiflar y tragar pinole al mismo tiempo? En serio, ves un dejo de decencia andar ofreciéndote como la panacea y ser lo contrario…; – y quién te dijo que voy a vender pan we…-; nadie dijo que vas a vender pan…; – Simona la Panadera, dijiste que me voy a ofrecer como la pana… no sé qué…-; bueno, en lo ignorante de algunos de esos personajes llevas buen perfil; bien podrían postularte en el partido de ya sabes quién.

– Pues por mí puedes pensar lo que quieras pinche cabeza de pelota de pilates; la envidia te corroe porque voy a llegar lejos…-; pues como Santo Tomás, “Hasta no ver no creer”…; – Por lo pronto me voy a ir a alguna campaña donde comience a hacer mis “pininos” agitando las banderas en algún crucero concurrido de nuestra callada y tranquila “ciudá coloñal”, se debe empezar desde abajo -; para eso me gustabas mendiga Sanguijuela. Ya te veré dentro de unas décadas, seguirás agitando banderas porque es para lo único que te usarán y es la única oportunidad que te darán los que serán eternos candidatos para uno u otro encargo de uno u otro partido. De mí te acuerdas.

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