Opinión | Días de futuro pasado

En su más reciente visita al estado de Coahuila, en esta ocasión a la región carbonífera, Andrés Manuel López Obrador aprovechó la ocasión  para reiterar su convicción por promover las energías fósiles por sobre las energías renovables.

“Quise estar aquí por que hice el compromiso de ayudar a los carboneros, desde hace más de un mes tenia programada esta visita, pero hace unos días apareció un documento de legisladores quejándose de la política energética que estamos implementando en el país, quiero tratar el asunto hacia ellos solo aclarando que en esta materia no hemos suscritor ningún acuerdo con el gobierno de Estados Unidos y Canadá”, dijo el Presidente.

Además, como en otras ocasiones, volvió a poner énfasis en sus pretensiones por dar solidez a las empresas paraestatales Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (PEMEX). Al hacerlo de esta manera, en automático desdeña las energías renovables, y a su vez, echa en saco roto la competencia entre compañías internacionales generadoras de energía, alimentando en vez de eso, el monopolio que durante muchos años ejercieron CFE y PEMEX, en detrimento de los millones de consumidores.

Durante su visita a la Central Termoeléctrica “José López Portillo”, en el municipio de Nava, el presidente Andrés Manuel López Obrador, señaló que no se dará un paso atrás para rescatar a Pemex (Petróleos de México) y CFE (Comisión Federal de Electricidad), sin importar que utilicen carbón para generar energía, pues señaló que es un “sofisma, lo de las energías limpias”. De igual forma, señaló: “Utilizaron otro sofisma, lo de las energías limpias, el que estas plantas de la Comisión Federal de Electricidad ya son viejas y contaminan, y que por lo mismo era mejor la producción de energía con gas, las termoeléctricas, las eólicas o energía solar, energías que, en efecto, no contaminan, pero están subsidiadas; produzcan o no produzcan, la Comisión Federal -con presupuesto público, que es dinero de todo el pueblo- les tiene que comprar la energía eléctrica”, apuntó.

De esta manera, insiste en una contra Reforma Energética con un cambio a la Constitución, por su reacción ante las críticas a la política energética de la 4T y por la suspensión definitiva que otorgó la Suprema Corte de Justicia de la Nación a las políticas de la Secretaría de Energía, en el marco de la controversia constitucional que presentó la Comisión Federal de Competencia Económica.

Resultó particularmente dura la respuesta del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, quien dijo que no invertirá más en México si el gobierno no quiere inversión extranjera, López Obrador respondió que no le interesan los negocios privados, sólo los públicos, con una gran miopía porque hoy día el sector público representa sólo el 20% del PIB, y sin el apoyo del sector privado no se alcanzarán las metas de crecimiento, generación de empleos y bienestar.

Los estragos de la pandemia, en el rubro económico pueden visualizarse, en parte como un iceberg, cuya punta es la que hemos empezado a resentir. Pero la parte más abultada y compleja es la que se encuentra oculta, bajo el mar. Apostar, en la actualidad, a generar energía eléctrica a partir del carbón, un combustible contaminante y cuya época de auge fue en el siglo XIX, no puede ser una señal alentadora para garantizar su suministro.

Son los de la 4T, los días del futuro pasado.

ladoscuro73@yahoo.com.mx

@ferramirezguz

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