Opinión | Educación humanista y pedagogía circular

Hermilo González Olivas

La educación como función de estado.- Una de las acciones estratégicas más importantes que está definiendo y estructurando el Nuevo Régimen Político que preside Andrés Manuel López Obrador, ha sido planteada por la actual secretaria de Educación Delfina Gómez Álvarez, en la reunión de la Conaedu celebrada el jueves 23 de junio en la ciudad de Puebla -cede de la Secretaría de Educación Pública- en esta reunión se dio a conocer el plan del nuevo Modelo de la Escuela Mexicana, al presentar el diagnóstico situacional de la educación en el contexto de la pandemia provocada por el Covid-19 y en esta etapa de transición que es el regreso presencial a las escuelas. Para enfrentar estas adversidades que han impactado al Sistema Educativo Mexicano, la secretaria de Educación planteó algunas acciones que se aplicarán para corregir los desfaces y para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje; esas debilidades de nuestro Sistema Educativo, que han sido identificadas, son las siguientes: a.- El bajo logro educativo, b.-La pérdida de aprendizajes, c.- El abandono escolar y d.- Afectaciones socio emocionales derivadas de la Covid-19. Para corregir y superar estas debilidades circunstanciales, el Conadeu se propone las siguientes acciones: a.- Fortalecer los conocimientos por parte del magisterio, b.- Rescatar de manera óptima aprendizajes en cada región y comunidad, c.- Valoración diagnóstica y formativa de los alumnos para recuperar el aprendizaje que no haya sido óptimo y d.- Compromiso del magisterio para cumplir estos objetivos con el apoyo de la SEP.

El nuevo formato curricular para la educación básica.– Para enfrentar los retos de la Nueva Escuela Mexicana, el Conadeu se ha propuesto construir un nuevo marco curricular que será aplicado, como plan piloto, a partir del ciclo escolar 2023-2024; el contenido de las asignaturas de este nuevo plan curricular, tendrá como propósito la formación de los educandos en los valores cívicos que demanda una sociedad democrática más responsable y más sensible a las demandas de justicia social de la Nueva Sociedad Mexicana, este nuevo marco curricular será integral e incluyente, pues contempla contenidos regionales y de los grupos étnicos, para que responda efectivamente a las necesidades de aprendizaje de la niñez y de la juventud mexicana que habita en las ciudades y en las diversas regiones del México rural; en fin, este nuevo marco curricular habrá de plantearse los objetivos y metas que está demandando el cambio social transformador de nuestro tiempo histórico, más libre, más justo y verdaderamente más democrático.

Finalmente, quiero compartir estas sentidas reflexiones del magisterio mexicano: Como sabemos, la educación es una función de Estado; es decir, que el gobierno debe ocuparse de esta función social de manera indeclinable, pero también es responsabilidad complementaria de la sociedad, en todos sus espacios de influencia educativa. El binomio fundamental de la educación son los alumnos y los docentes, los primeros asisten a la escuela buscando ser hombres y mujeres de bien y ciudadanos responsables de sus deberes, mientras que los docentes -mujeres y hombres, frente a grupo y directivos- tienen la responsabilidad ética y profesional, no solo de enseñar los conocimientos establecidos en los planes y programas de estudio, sino de influir en la formación de los educandos para que sean hombres y mujeres que cultiven actitudes constructivas para formar una sociedad a la altura de las mejores del mundo. Por ello, es de justicia valorar el trabajo del magisterio mexicano, para que esté remunerado debidamente, pues su trabajo no es cualquier trabajo, es una vocación que exige mística y entrega absoluta; y cuando llegan al estatus de jubilación, no deben disminuirse sus prerrogativas económicas, porque sus necesidades en la vejez siguen siendo importantes, por ejemplo ¿por qué disminuirles su aguinaldo de 90 a 40 días?

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