Opinión | El factor Ismael en el proceso electoral de Coahuila e Hidalgo

Ayer se cumplió una semana de lo que fue el proceso electoral en Hidalgo y en el vecino estado de Coahuila, en donde – contrario a todo los pronósticos- el partido Revolucionario Institucional logró “resurgir de sus cenizas”, sin embargo, recordar que, Coahuila es uno de los estados del norte del país en donde el tricolor ha mantenido su hegemonía, y para muestra un botón, algo que hace que creía no se iba a repetir jamás en las elecciones de este país, un “carro completo”, 16 de 16 distritos locales que le dan al PRI el control absoluto en el Congreso del Estado, y aunque en Hidalgo, la victoria no fue tan aplastante, lograron una recuperación considerable en esa entidad del centro del país.

Al margen de que la oposición haya tratado de descalificar las victorias del Revolucionario Institucional, hay que decir que, no fue una labor fácil el que se realizara este proceso electoral, en primer lugar se tuvo que diferir la fecha debido a la pandemia del coronavirus,  las campañas electorales tuvieron que realizarse bajo el riesgo de contagiarse del virus a pesar de que se siguieron todos los protocolos que indica la Secretaría de Salud, y por último el da de la votación, en donde casi un 40 por ciento de los electores se “animaron” a salir de sus casas a sufragar, algo que hay que reconocer a todos los que participaron y que hicieron posible que se llevara a cabo esta elección.

En este proceso electoral, poco a poco se conocen detalles de lo que se tuvo que hacer (y hacer bien) para que el PRI haya regresado como un partido triunfador, el buen  gobierno de Miguel Ángel Riquelme se contrastó con el de López Obrador, circunstancia que se aprovechó  por la gente que sabe de esto, y en esta contienda surge la figura de un duranguense, especialista en campañas políticas, y desde la dirigencia nacional de la Confederación Nacional Campesina se le pudo ver “tejiendo hilos”, una de sus fortalezas es la capacidad que tiene para fortalecer las estructuras del Revolucionario Institucional, trabajo que no ha hecho una ni dos veces, su visión le permite detectar los puntos flacos de la oposición, sin estructura no se hace nada, por ello, a través de la CNC se apropió del medio rural y gracias a su presencia permanente en ambas entidades, hoy las cosas pintan diferentes para el tricolor, aunque lamentablemente esto le significó al también diputado federal, contagiarse del terrible Covid-19, y por el contacto familiar, su esposa Gabriela y su hija Gaby, quienes se encuentran aislados y al parecer con síntomas leves.

A pesar de la pandemia la movilidad de Hernández Deras se vio reflejada a través de sus redes sociales y las del Revolucionario Institucional, en eventos y en los recorridos casa por casa, actividad partidista que a final de cuentas rindió frutos,  se alinearon los sectores y los grupos de la sociedad civil, algo que solo a través de los resultados se puede “presumir”,  Ismael Hernández Deras ha hecho de la política un estilo de vida, siempre se ha comprometido en cada una de las elecciones de su partido, ha impulsado la unidad y ha sido factor de cohesión en cada proceso electoral,  se ha distinguido por nadar contra corriente, pero siempre obtiene resultados positivos en cada encomienda que le otorga el Comité Ejecutivo Nacional del tricolor, y como cada esfuerzo tiene su recompensa, lo más seguro es que se le seguirá viendo en los primeros niveles de su partido, alistando seguramente lo que será la elección del próximo año, en donde seguramente “llevará mano” en Durango y varias partes del país.

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