Opinión | El Perdón

Resplandor entre rejas XXV

Primero que todo quiero pedirle perdón a toda mi familia. Que me perdonen por lo que he hecho en toda mi vida. No supe valorar lo que me dieron estando afuera pero ahora que estoy aquí adentro, estoy viendo lo que dejé ir estando afuera y ahora quiero cambiar por completo. No quiero ser el mismo que era allá afuera.

Quiero dedicarme a estudiar y también a trabajar para sacar adelante a mi familia, darles todo lo que no pude darles cuando estaba allá afuera por andar perdido en las drogas; pero ahora sí, ténganlo seguro que voy a salir adelante, le voy a echar más ganas para no caer en el vicio de las drogas. Y también quiero que me apoyen mucho porque su apoyo me hará que le eche mucho más ganas.

Y también quiero decirle a mi esposa que no se preocupe, que ya no soy el mismo de antes, el borracho y drogadicto, que mis pensamientos ya cambiaron, son otros y también quiero pedirle perdón a la madre de mi esposa por todas esas faltas de respeto que le he mostrado. También quisiera darle gracias a mi cuñada favorita por todo lo que me apoyó, sobre todo, en las cosas que estoy pasando.

Pero ahora, para mí lo más importante es sacar adelante a mi familia y poder recuperar el tiempo perdido que no he podido pasar con ellos, y espero que ustedes siempre y hasta la hora de mi salida, estén con los brazos abiertos a recibirme.

¡Ah! y también quiero pedirle perdón a mi hermano, que quise sacarlo de este problema pero al final no pude hacer nada por él. Le pido mil disculpas por no haber podido hacer algo por él, pero siempre vas a tener todo mi apoyo por todo el resto de mi vida, y eso nunca lo olvides, porque tú más que nadie lo sabe; y yo sé que también cuento con tu apoyo más que de nadie. También quiero recordarte que te quiero mucho y sé que tú también eres igual. Pero espero que con el tiempo que estemos encerrados pensemos muy bien las cosas

Yo espero que tú también pienses lo mismo que yo; que cuando salgas también dejes las drogas y también echarle muchas ganas y cuides muy bien a mi sobrina. Te lo prometo que si salgo más pronto que tú siempre iré a visitarte con la familia, pero no te desesperes ni pienses burradas que esto no es para siempre.

Algún día vamos a salir, y ya saliendo, vamos a rehacer nuestras vidas más bien, y nunca olvides que siempre estaré contigo.

*Tomada del libro “Resplandor entre rejas”. Marco Antonio Espinosa López. Editorial “Benito Juárez” del SNTE. Octubre 2015.

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