Opinión | En busca de una nueva forma

Desde que inició el gobierno de López Obrador, sistemáticamente ha puesto trabas a los gobernadores que obstaculizan su labor, lo que ha obligado que un grupo de ellos separe finalmente de la Conago, organismo que habían creado para ser representados para encauzar sus demandas, sin embargo, poco a poco se ha ido desgastando y con el tiempo, y con el tiempo ha perdido fortaleza, hasta que un grupo de ellos, ha decidido separarse de la organización a causa del poco apoyo que recibe del presidente López Obrador, a lo que debe agregarse, la grave crisis que aqueja al país entero a causa del Coronavirus y sus efectos en la economía, esto, obliga a los gobernadores ha buscar otra forma de plantear sus necesidades de una  manera muy diferente, tratando de que sus planteamientos sean directos y precisos, sin que dañen las buenas relaciones. Hasta ahora, no ha sido posible lograr un dialogo placentero y lograr que sea constante y duradero, pues las constantes diferencias de opinión, impiden lograrlo.

En fin, todo esto, se suma, formando parte de una especie de barrera que imposibilita un diálogo constructivo, lo que hasta, no ha sido posible.

No se sabe si cada uno de los gobernadores buscarán por su cuenta negociar con López Obrador o buscarán integrar una nueva organización.

Lo cierto es que, hasta ahora, no hay una forma de encontrar el camino más adecuado que permita establecer el diálogo constructivo, sin que se vea entorpecido por algún incidente que de pronto aparezca; consideramos que el Presidente, carece de voluntad política para establecer las medidas apropiadas para alcanzarlo y de esa forma, no es posible.

Consideramos que el gobierno Federal debe tender los puentes que permitan ese diálogo y no cerrar las puertas, pues hasta ahora se ha mostrado cerrado y debe mostrar más disposición.

Los gobernadores, han mostrado cordura y no han tenido respuesta alguna favorable, consecuentemente, deberán ingeniárselas para idear una forma diferente. Tienen razón los gobernadores que optaron por separarse de la Conago para conformar la Alianza Federalista, entre estos José Aispuro Torres, en el sentido de que ya no tiene futuro la Conferencia Nacional de Gobernadores; de hecho, terminaron sus días de efectividad, es decir, de ser contrapeso al poder Ejecutivo Federal como lo fueron durante los dos sexenios panistas, del 2000 al 2012, ya que, en la Administración de Enrique Peña Nieto, este organismo que agrupa a todos los mandatarios del país se convirtió en una agencia organizadora de eventos de alfombra roja, a los que el presidente asistía casi exclusivamente a recibir aplausos, no cuestionamientos.

Por esto, los diez gobernadores de la Alianza Federalista, de extracción panista, priista, perredista, de MC y hasta un independiente, decidieron ayer, tras reunirse en Chihuahua, abandonar la Conferencia Nacional de Gobernadores y luchar por el bienestar de sus estados a través del mecanismo que conformaron, o sea la Alianza, para buscar un equilibrio con lo que llaman “el gobierno centralista” de Andrés Manuel López Obrador.

La Conago surgió en la Administración de Vicente Fox Quesada y los gobernadores comenzaron entonces a marcar agenda y tener mayor voz en una variedad de asuntos, de tal modo que Fox accedió a la mayoría de sus demandas, sobre todo la de obtener más recursos para presuntamente “atender necesidades elementales de los más necesitados”, lo cual no ocurrió.

Si la Congo hubiera significado un verdadero contrapeso al poder central, como debería ser en una democracia, aunque sea incipiente, las cosas habrían marchado mejor, pero gran parte de los gobernadores aprovechó para quedarse con los recursos extra que habían gestionado, sin que se notara su aplicación en los rubros para los cuales estaban destinados.

El régimen foxista, como el de Felipe Calderón, se vieron obligados, pues, a concederles más recursos de los anualmente presupuestados; eran los años en que México recibió miles de millones de pesos en excedentes de las exportaciones petroleras y parte de estos llegó a los gobiernos estatales, pero, así como fluyó se evaporó, sin dejar huella.

En cambio, con los diez mandatarios aliancistas, la propuesta de un nuevo Pacto Fiscal para que los estados tengan más recursos propios es tema de análisis por parte de la Federación; no se ha desechado, aunque tampoco se puede asegurar que la Alianza Federalista tenga más fuerza que la Conago a esta fecha o sea un real contrapeso al gobierno de AMLO.

Comentarios: observatoriociudadano01@gmail.com

Blog: Juan Pablo Arreola Torres

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