Opinión | En el camino se acomodan las calabazas

Jesús Nevárez 

La entrega publicada el pasado lunes, la titulamos “Esteban avanza, Morena en el limbo” nuestra tesis se sustentó, en el evento al que calificamos de sólido, no solo por el número de personas que acompañaron a Esteban a su solicitud de registro de candidato de la alianza “Va por Durango”, ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana. También, por la presencia de personajes tanto de Acción Nacional como del PRI, que habían sido renuentes a aceptar su candidatura, con lo cual, envió mensaje de unidad. 

En Morena, veíamos indefiniciones y debilidades en su candidatura, aunado al hostigamiento del senador con licencia José Ramón Enríquez, que ha insistido que es el candidato a gobernador. Aún y cuando se ha confrontado con los dirigentes estatales y nacionales de Morena, no quita el dedo del renglón. 

Ni Morena, ni Marina Vitela, generaban información, con su silencio, dejaban que crecieran los rumores y especulaciones. Ese lunes por la tarde, se generaron informaciones que dieron un vuelco al panorama confuso en que estaba Morena. El Instituto Electoral, emitió un comunicado, en que hacía saber que las impugnaciones contra Marina Vitela, interpuestas por el PRI y el Dr. Enríquez, se habían desechado. 

Ese mismo día, los dirigentes nacionales de la alianza “Juntos Haremos Historia” solicitaron ante el Instituto Electoral el registro de su candidata Marina Vitela. Con este acto protocolario, quedó claro que la precandidata única de Morena es la señora Vitela. 

En rueda de prensa a la que convocaron los dirigentes nacionales de “Juntos Haremos Historia”, se hicieron presentes los seguidores del senador con licencia Enríquez Herrera, quienes volvieron a lanzar improperios, agredieron lanzando huevos y hasta piedras, quebrando el vidrio de una de las camionetas. Lo que a nuestro juicio no tiene ninguna connotación de protesta política, sino de impotencia convertida en provocación. 

Es lamentable que la lucha que Enríquez está dando por la vía legal, se vaya por la borda, ante las reiteradas muestras de agresión de sus seguidores. Lo que deben entender es que se han buscado mucha debilidad con sus confrontaciones. Chocaron con Movimiento Ciudadano, venían bronqueados con Acción Nacional y el Revolucionario Institucional, hay rompimiento con Morena; afirman que tienen masivo apoyo popular que no se ve. 

Por eso, la lucha del senador con licencia se hace cada vez más confusa, no se sabe de cual partido quiere ser candidato, o si escogerá la vía independiente. Previo a su permiso como senador, se habló que lo habían retirado de comisiones, lo cual, de ser cierto, quedaría de senador de adorno.  

También se dijo, qué si bien se había integrado al bloque de senadores de Morena, al retirarse de Movimiento Ciudadano, no solicitó su ingreso formal a Morena, por lo cual tampoco es militante. 

No obstante, estas situaciones adversas, José Ramón Enríquez sigue en la brega como los buenos toreros. No estamos de acuerdo con quienes lo quieren ver como un político acabado. Actualmente hay muchas opciones para continuar dando la lucha, no por candidatura, si por un programa bien estructurado que pudiera realizar desde la sociedad civil, lo cual sería una opción interesante. 

Hoy, hay la certeza absoluta que la candidata de la alianza “Juntos Haremos Historia” es Marina Vitela, el candidato a la presidencia municipal de Durango es Gonzalo Yáñez, y como dijera el ranchero, en el camino se acomodan las calabazas. O no. 

Puedes comentar con Facebook
Anuncios