Opinión | Evolución del Gasto Público en el periodo 2006-2020 (Parte I)

Una vez más el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados (CESP) publicó una valiosa investigación (que puede servir de base para la elaboración de varias tesis para los estudiantes que están por terminar la carrera de economía) titulada Evolución del Gasto Público en el periodo 2006-2020. En dicho estudio se abordan los tres últimos sexenios presidenciales y se analizan las políticas, cifras y resultados obtenidos. Por lo extenso e interesante de este artículo se hará en 3 partes iniciando en primer lugar con el periodo 2006 – 2012.

Entre 2006 y 2012, el Gasto Neto Total en el presupuesto aprobado presenta una expansión importante, que se refleja en un crecimiento promedio anual de 5.7 % real, muy superior a la tasa de crecimiento promedio de la economía (1.7%) en el mismo periodo. Como reflejo de esto, el Gasto Público como proporción del PIB pasa de representar 18.6% a 23.4%. Este aumento implicó, en términos absolutos, un billón 733 mil 427.7 millones de pesos (mdp) más en esos años. Si bien en el sexenio, el crecimiento del monto de gasto en el presupuesto aprobado se vio interrumpido por la crisis financiera internacional de 2008- 2009, que afectó al país. Por lo que pueden apreciarse dos subperiodos en el sexenio, uno de crecimiento acelerado de 2006 a 2009, y uno segundo de menor crecimiento y relativo estancamiento de 2010 a 2012.

La expansión del Gasto Publico se explicó principalmente por la expansión el Gasto Programable cuyo crecimiento real promedio anual fue de 7.2%, mientras que el Gasto no Programable, lo hizo a una menor tasa promedio 1.6% real. En todo el periodo, la diferencia entre lo aprobado y ejercido, este último resultó ser mayor en diversas magnitudes a lo largo del periodo; el mayor sobre ejercicio se observó en 2008, cuando se erogó 12.7% adicional a lo aprobado anual, mientras que el menor sobregasto se identificó en 2019, cuya variación fue de 2.8% respecto al original aprobado. Entre 2006 y 2012, el Gasto Programable Aprobado creció a una tasa de 7.2%, mientras que, el ejercido lo hizo a un menor ritmo 5.6% real. En la asignación de recursos, los Ramos Administrativos fueron los que mostraron el mayor dinamismo, al pasar de un presupuesto aprobado de 472 mil 411.1 mdp en 2006 a 917 mil 234.4 mdp, lo que implicó un crecimiento promedio anual de 6.3% a tasa real, en tanto que el gasto ejercido en los Ramos Administrativos se registró una contracción marginal de -0.6% en promedio anual.

De acuerdo con la Clasificación Funcional del gasto, en este período se observa un importante incremento en los recursos aprobados a la Finalidad Desarrollo Social, la cual pasó de un presupuesto de un billón 50 mil 645.5 mdp en 2006 a prácticamente el doble en 2012, cuando se le aprobaron un billón 982 mil 435.0 mdp. Dicho incremento se explicó, principalmente, por el mayor gasto aprobado a las funciones de Educación y Salud. Para la primera, en 2006, se aprobaron 353 mil 20.0 mdp y en 2012 su presupuesto aprobado ascendió a 539 mil 557.4 mdp; por su parte los recursos para la función Salud pasaron de 233 mil 982.5 mdp a 422 mil 551.4 mdp, en el mismo período.

El Gasto Corriente Aprobado aumentó en promedio anual 5.4%, a tasa real; mientras que el Gasto de Inversión creció en promedio anual, en términos reales 15.3%. De igual modo, el presupuesto Ejercido en el período denota un mayor dinamismo en el Gasto de Inversión, el cual creció en promedio anual 9.3%, en tanto que, el Gasto Corriente aumentó 4.6%, en el mismo lapso. De tal forma que, entre 2006 y 2012, el Gasto Corriente Ejercido pasó de representar 80.5% del Gasto Programable Total a 76.1%, es decir que se redujo en 4.4 puntos porcentuales y el gasto de inversión, en consecuencia, aumentó en la misma cuantía.

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