Opinión | Fideicomicidio y semáforo naranja

El pasado martes, se aprobó la extinción  de 109 fondos y fideicomisos de los 338 que hay en existencia por los que el gobierno federal prevé que se liberen cerca de 68,000 millones de pesos, equivalentes a 1.2% de los ingresos totales que la Secretaría de Hacienda estima para el cierre del año en curso.

La cancelación de los fideicomisos fue aprobada con 242 votos, frente a 178 en contra y 7 abstenciones. Esa iniciativa del gobierno fue apoyada por Morena, el Partido Verde y Encuentro Social. En la transcripción de las casi 27 horas de debate sobre los fideicomisos difícilmente se pueden encontrar argumentos sólidos sobre corrupción, opacidad o de cualquier otro tipo de abusos cometidos, en sus poco más de 630 cuartillas.

Fondo Metropolitano, Fondo de Hidrocarburos, Fondo Minero, Fonden, Fomento al Apoyo de Investigación Científica y al Deporte de Alto Rendimiento, Fondo de Accesibilidad del Transporte Público con Discapacidad, Fondo Mixto Conacyt – Gobierno del Estado de Durango y el Fondo para la protección de personas defensoras de Derechos Humanos y periodistas, son algunos de los fideicomisos que desaparecerán y que impactarán de manera negativa a nuestra entidad.

La Secretaría de Hacienda afirma que los apoyos no serán eliminados, sino otorgados de manera directa a los beneficiarios. Pero al tener impacto directo en sectores vulnerables su extinción coloca a los beneficiarios en estado de indefensión. La extinción de fideicomisos agravará las finanzas públicas en el mediano plazo además de que promoverá el reparto de estos recursos de manera discrecional.

Falta que esta iniciativa sea votada en el senado, pero todo hace suponer que se impondrá la aplanadora morenista para continuar con este fideicomicidio que irá en detrimento de la ciencia, el deporte, los derechos humanos, la producción fílmica, los apoyos por desastres naturales, entre otros.

De reversa, mami.

Nos duró muy poco el gusto de estar en semáforo epidemiológico amarillo a los duranguenses. Regresamos, debido al número de infectados por covid 19 en los últimos días, a semáforo naranja y todo lo que conlleva. Desde luego que los ciudadanos somos los principales culpables al no hacer caso de los protocolos de seguridad establecidos. Las cifras de movilidad siguen sin disminuir, gente que no utiliza cubrebocas en la vía pública, y la continua organización de fiestas o reuniones con un número considerable de personas, han sido las principales causas de este retroceso. A las autoridades estatales y municipales, en sus áreas de comunicación social, les ha faltado imaginación para concientizar a la ciudadanía. El modelo actual del informe diario de cifras covid rápidamente se volvió obsoleto y deficitario en términos de impacto mediático.

Por otro lado, y esto trasladado al ámbito nacional, flaco favor hace el Dr. López Gatell el mostrarse en plena cita romántica en un restaurant de la Ciudad de México. Si su reticencia a pedir el uso obligatorio de cubrebocas como una medida de prevención deja la impresión de que se pudo contener la cifra de infectados y muertos, el mostrarse, en su calidad de vocero de la pandemia, sin utilizar mascarilla o, peor aún, en plena conquista de una dama en un lugar público, no abona al tema de prevención ante la pandemia y el mensaje que envía por sus actos es contradictorio.

Con dramatismo hemos sido testigos en Durango de cómo el circulo de contagiados se ha ido estrechando. Lo que antes era saber del amigo de un amigo, se ha vuelto en constatar el cómo personas conocidas o familiares se han contagiado de covid 19.

Generemos conciencia en nuestros círculos de amigos y familiares sobre el no bajar la guardia ni relajarnos en dejar de seguir los protocolos. Los cambios de nuestro estatus, de acuerdo al semáforo epidemiológico, no son para irnos relajando. Son para ir abriendo ámbitos económicos que son indispensables. Hasta en tanto no se tenga la vacuna, no hay lugar para confiarnos.

ladoscuro73@yahoo.com.mx

@ferramirezguz

Puedes comentar con Facebook