Opinión | Justicia para Leonardo

Indignación. Esa palabra resume el sentir de miles de personas en nuestro país que han dado seguimiento al fatídico acontecimiento ocurrido el pasado sábado 27 de marzo en el parque Xenses, propiedad del grupo Xcaret, en Playa del Carmen, Quintana Roo, en el que perdió la vida el menor duranguense Leonardo Luna.

Durante la semana anterior, nos enteramos del fatídico episodio contado, a diferentes medios de comunicación, por el padre de la víctima, el doctor Miguel Ángel Luna Calvo. La desesperación, la angustia y la impotencia que vivió en esas horas, producto, además del lamentable suceso, por la falta de empatía y la ineptitud del personal del parque y del hospital Amerimed, así como del trato que recibieron de parte de funcionarios de la Fiscalía de Quintana Roo.

El día de ayer, el Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Anticorrupción del Estado de Quintana Roo, emitió un comunicado en el que señala, entre otras cosas, una serie de inconsistencias, como la presumible obstrucción para el levantamiento de las declaraciones, la dispensa de la necropsia y el otorgamiento del perdón legal a la empresa involucrada al parecer bajo coacción.

En el documento se resaltan dos hechos particularmente graves. El primero, que a decir de la fiscalía estatal el padre del menor solicitó la dispensa de la necropsia, siendo que aunque el artículo 271 del Código nacional de Procedimientos Penales en su segundo párrafo dispone que “cuando en la investigación no resulten datos relacionados a la existencia de algún delito, el Ministerio Público podrá autorizar la dispensa de la necropsia”. Por esta situación, el CPC calificó como “extraño” que al momento de abrir la carpeta por el delito de homicidio culposo, la fiscalía contara ya con datos de prueba y resultados de técnicas de investigación relacionados con algún delito que le permitieran hacer la dispensa.

El segundo hecho, es el otorgamiento del perdón realizado por el padre de la victima, y citan el artículo 73 del Código Penal de Quintana Roo que dice que el perdón del ofendido o del legitimado para otorgarlo extingue la acción penal respecto a los delitos que solamente pueden seguirse por querella, siempre que se conceda antes de dictarse sentencia, de segunda instancia y el imputado no se oponga a su otorgamiento. En este caso, al tratarse de un delito que se persigue de oficio resulta inviable, jurídicamente hablando, el otorgamiento de perdón.

Ojalá y se finquen responsabilidades a los funcionarios de la Fiscalía de Quintana Roo y al Grupo Xcaret, que dicho sea de paso, ha dejado mucho que desear su falta de apoyo y el manejo nada asertivo de lo acontecido, evidenciando la ausencia de protocolos de seguridad ante una situación de emergencia que se presente en alguna de sus instalaciones en la que  sus visitantes o huéspedes se expongan a cualquier tipo de riesgo.

A inicios de año el Grupo Xcaret nombró al grupo de Comunicación Alchemia, como aliados y asesores en materia de comunicación estratégica, dentro de la cual está el tema de manejo de crisis. Resulta evidente, que está encomienda no la ha llevado a buen puerto la empresa de comunicación de cuya CEO es Lourdes Berho, ex directora general del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Después de cinco días, Grupo Xcaret emitió un comunicado en donde reconoce que debido a un “error humano”, perdió la vida el menor, luego de que el tema se instaló en las redes sociales y se convirtió en tendencia y luego de que varios medios tradicionales de cobertura nacional subieran la nota.

A pesar de que ya nada de lo que se haga le devolverá la vida a Leonardo, ni reconfortará el dolor infinito de sus padres, esperemos se haga justicia y se finquen las responsabilidades correspondientes y que se obligue el centro de atracciones a que se responsabilice por la parte de culpa que le corresponde y actúe en consecuencia.

ladoscuro73@yahoo.com.mx

@ferramirezguz

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