Opinión | La Cachimba

DISPONIBILIDAD… En el discurso, el único impedimento para que empresas privadas como las farmacias o algunas otras puedan adquirir y comercializar vacunas contra Covid-19 es la disponibilidad en el mercado; las farmacéuticas que la producen ya tienen comprometida su producción con prácticamente todos los gobiernos del mundo. Es lo que se ha dicho, pero…

MERCADO… En la realidad las farmacéuticas han comprometido cantidades específicas de dosis según las han contratado, pero eso no significa que no puedan producir más y venderla  por separado a libre mercado, mientras cumplan en tiempo y cantidad con los contratos oficiales. De modo que no es descabellado que en México pudieran en algún momento ofrecerse a quienes quieran y puedan pagarlas como ya se preparan para hacer en otros países.

DERECHOS… Lo que nadie pone en duda es que el gobierno efectivamente debe garantizar, comprar y aplicar tales vacunas a toda la población, puedan o no adquirirla, dejando a salvo el derecho de quienes si puedan, de comprarla si llega a estar disponible en el mercado, lo cual además aligeraría la carga del gobierno.

PATERNALISMO… Claro que al gobierno le conviene ser el único que reparta y aplique vacunas porque eso fomenta la imagen del gobierno benefactor y no falta, como ya está ocurriendo, quien haga propaganda para hacer creer a la gente que tales vacunas son obra y gracia del gobernante, de su movimiento o de su partido. Como si la gente debiera agradecer algo que es obligado.

INSUFICIENTES… El problema es que las vacunas que llegaron se agotaron de inmediato, era apenas una entrega más bien simbólica, utilísima y justa para el personal de salud de las áreas Covid, pero a todas luces mínima e insuficiente. Pasará todavía algún tiempo antes de que lleguen en forma masiva para el grueso de la población.

CRITERIOS… Lo que sí se sigue cuestionando es el criterio de aplicación; nadie cuestiona que los primeros en recibirla sean los médicos, enfermeros, afanadores y demás personal de las áreas Covid; donde hay discrepancias es en el criterio de estratificación por edades y no de vulnerabilidades o dispersabilidad.

VULNERABILIDAD… Destacados científicos de diversas instituciones incluyendo la UNAM, señalan que lo correcto, incluso previsto en criterios de la OMS, es que la vacuna se priorice para segmentos de la población que demostradamente más se enferman y que en México son los que tienen entre 35 y 60 años de edad, por ser el sector de mayor movilidad y también el económicamente más productivo.

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