Opinión | La ira de quienes no quieren que las instituciones también cambien

Uno de los grandes problemas que se presentan en un cambio de modelo social, como en el que esta inmerso nuestro país, es la transformación de las instituciones funcionales al modelo pasado, soporte de la oligarquía.

No es complicado saber a quien se afecta con las decisiones de estado, solo hay que observar quienes protestan airadamente. Así vemos, como quienes pierden el poder político y económico, se lanzan con furia contra los cambios y transformaciones que en lo político los alejan del poder dictatorial, absolutista y represivo que ejercieron contra el pueblo, y en lo económico, contra la construcción de una economía social, justa y equitativa.

La estructura jurídica y las instituciones responsable de procurar e impartir justicia, en realidad fueron creadas para proteger a los poderosos, garantizar impunidad, burlar el castigo, dar cobertura de apoyo a la corrupción y otras muchas aberraciones.

Ejemplo de ello, es la actuación que siempre tuvo la autoridad electoral, una institución que nunca garantizó la transparencia, la equidad, la imparcialidad, la justicia. Las instancias electorales aportaron muy poco, para que los procesos electorales fueran democráticos, siempre se manejaron a doble mano, sirviendo a los intereses de partidos, grupos y personajes poderosos. 

Las autoridades electorales solo cedían a la voluntad popular, cuando ésta era evidente, explicita, obvia, aun así, la amenaza del fraude rondaba siempre como expresión de la violación a la constitución y a los derechos ciudadanos.

Estamos viviendo una de las intervenciones más groseras del Instituto Nacional Electoral (INE) en contra de la voluntad de los ciudadanos del estado de Guerrero, que nos guste o no, estemos de acuerdo o no, apoyan a Félix Salgado Macedonio para candidato a gobernador.

Estamos de acuerdo en que Salgado Macedonio, si cometió una irregularidad, debe ser sancionado, en lo que no estamos de acuerdo, es que la sanción sea la de quitarle la posibilidad de que contienda por la gubernatura, lo cual es medida extrema que bordea lo represivo y atenta contra la voluntad ciudadana de Guerrero.

El INE, ha tenido un comportamiento faccioso que tiende a favorecer a los partidos de derecha, a quienes favoreció con sus decisiones, en contra de la voluntad popular, y haciéndose omisa en situaciones graves como: la compra de votos, aplicación de dinero sucio, manipulación de la voluntad ciudadana, compra de medios de comunicación, violencia ejercida contra enemigos políticos, absoluta tolerancia contra las trayectorias sucias de los candidatos, entre otras muchas cosas.

A Félix Salgado Macedonio, se le pretende quitar la candidatura por no haber reportado gastos de pre campaña, en otras ocasiones, esto se ha hecho de manera extemporánea sin que medie sanción alguna.

Pero el INE no esta actuando con igualdad de criterio: en Chihuahua, la señora María Eugenia Campos participa como candidata para gobernar el estado, está vinculada a proceso por recibir recursos de la llamada nómina secreta del ex gobernador Cesar Duarte, el INE no le ha aplicado ninguna sanción.

En su campaña para registrar su partido político, a la señora Margarita Zavala se le comprobó falsificación de las firmas, además, no comprobó el origen de los recursos usados en la campaña. Hoy, anda enjundiosa pidiendo el voto, sin que el INE le prohíba participar, pese a su grave antecedente.

El INE, no está actuando con imparcialidad, recordemos que intentó prohibir las mañaneras al presidente. Es necesario exigir al INE actúe con respeto a la decisión de los ciudadanos, y deje de usar criterios facciosos. O no.

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