Opinión | La libertad de expresión, inicia en la veracidad de la información

Jesús Nevárez 

Vaya movimiento político a nivel nacional. Se armó una escandalera por el salario de Carlos Loret de Mola, a tal grado que se ha hecho un bloque de periodistas que ganan el salario mínimo, defendiendo a quien gana treinta y cinco millones anuales.

Esto me recordó lo que no hace mucho me platicó un amigo. Me dijo que un vendedor de botas estaba indignado porque el presidente López Obrador estaba haciendo una persecución fiscal contra los empresarios. Mi amigo le dijo, no te preocupes, es a los grandes empresarios, a ti ni tus proveedores te persiguen porque no tienes para pagarles.

El caso de Loret de Mola es una buena oportunidad para reflexionar sobre el papel de los medios de comunicación y sus empleados los comunicadores. Claro que es un tema espinoso, la tradición es que a los comunicadores no se les toque ni con el pétalo de una rosa, porque se atenta contra la libertad de expresión.

Los medios de comunicación siempre han servido de soporte, de apoyo al sistema neoliberal, el comunicador crítico es excepcional, porque generalmente es excluido, marginado, no se le ve bien ni por el mismo gremio. Generalmente no es invitado a eventos oficiales, y cuando llega, se le ve con desconfianza.

Por su puesto que no tiene invitaciones de funcionarios, ni de políticos para charlar. El comunicador critico se siente más que bien en esta situación y la vale un cacahuate si le dan una palmada en la espalda, o le llegan regalos “de cochera en su cumple”. Su vida y área de confort es otra, alejada del bullicio y la falsa sociedad (política).

El clero, los empresarios de derecha, grupos de comunicadores, los partidos conservadores, se sienten lastimados por los que llaman “el acoso del presidente contra Loret de Mola”, lo cual es normal que se sientan así, son funcionales a la corriente conservadora.

Claro que no esta en su radar mental reflexionar si es sano o normal que un comunicador, (profesión mal pagada), gane 35 millones de pesos o más al año. ¿Como gana esa fortuna? ¿Quién se la paga? ¿A cambio de qué? Creemos lo debería de explicar el maestro Loret de Mola, incluso, si es un señalamiento falso.

Pero no se trata de defender una libertad, porque en todo caso, los ciudadanos deberíamos unirnos para defender nuestro derecho a estar bien informados, con veracidad, sin noticias tendenciosas o sesgadas, saber todo lo que pasa en el poder político.

Lamentablemente los ciudadanos solo recibimos como información entrevistas a modo de los protagonistas de la vida política y la función pública, una gran cantidad de frivolidad y la falta de enlace con la sociedad y su problemática.

No es privativo de México que los medios de comunicación tengan este comportamiento, generalmente son columnas de apoyo de gobiernos antidemocráticos, como lo señaló Rafael Barajas (El fisgón), en un intercambio de opiniones con Carmen Aristegui, citó a: O Globo en Brasil. El Mercurio en Chile, que por cierto le pasó de noche la barbarie cometida por Pinochet. El Clarín en Argentina. Etc.

Esta prensa tiene la función de apoyar los gobiernos neoliberales, o ser parte del golpe blando contra gobiernos democráticos. En México no son la excepción.

No se trata de salvar la libertad de nadie, se trata de pescar temas para sumarse al golpeteo, no es la preocupación por Loret de Mola, ni defender las libertades que siempre han violado. Su objetivo es seguir preparando condiciones para terminar con el proyecto del presidente y regresar al neoliberalismo. Es la lucha de los conservadores contra los liberales, de los que construyen oligarquías contra los del cambio social, la lucha de unos pocos, contra unos millones. O no.

 

Puedes comentar con Facebook
Anuncios
Total
1
Shares
Related Posts
Nota Completa

Opinión | Poder imperial

“El Emperador anda desnudo”. Ayer, nuestro presidente se pasó un poquito más en aquello del autoritarismo y lo…