Opinión | La oposición sin proyecto ni discurso

Empieza a reconfigurarse la oposición ante el inicio de la etapa de campañas, las desgastadas imágenes de los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón parecen replegarse un poco para darles paso a los posicionamientos de Diego Fernández de Ceballos y Santiago Creel.

El discurso opositor se ha venido agotando de una forma estrepitosa, no han tenido la capacidad de construir un debate de fondo que se centre en los grandes problemas nacionales, por el contrario, se han conformado con recurrir a simples posiciones contestatarias a lo que hace o deja de hacer el Presidente de la República.

Los eventuales candidatos de “Va por México” parece que no han logrado llegar a un punto de encuentro en el que priístas, panistas y perredistas puedan compartir una misma visión del futuro que sea atractiva para un electorado que los sigue relacionando con la detonación de la violencia y la corrupción que caracterizaron al pasado inmediato.

En la actualidad pareciera que todas las líneas discursivas opositoras emergen del PAN, en el escenario público no es notorio que el PRI esté desarrollando una agenda consistente enfocada a debatir la toma de decisiones que están realizando las administraciones emergidas de MORENA, ni en los estados y menos en relación al Gobierno Federal.

MORENA por su parte tuvo casi dos años de desencuentros y fricciones entre sus grupos internos que disputaban el control de los órganos de dirección, tanto Yeidckol Polevnsky como Alfonso Ramírez Cuellar, no quisieron ni pudieron generar equilibrios y espacios para el diálogo y los acuerdos que les dieran a dirigentes y militantes certidumbre institucional y aun así, este partido es el que cuenta con la mayor intención de voto, más de dos a uno en relación a sus más fuertes opositores, circunstancia, que en sí misma será definitoria del inicio de las campañas.

Cuando el PRI fue derrotado por Vicente Fox se tardó doce años en volver al poder y sí Felipe Calderón no hubiera iniciado su catastrófica  guerra contra  algunos de los grupos de la delincuencia organizada posiblemente no hubieran podido ganar la Presidencia en 2012 como lo hicieron con un Enrique Peña Nieto sobredimensionado y con todo el apoyo de los poderes fácticos y de los medios de comunicación.

En este escenario parece muy complicado que los electores mayoritariamente apoyen a los candidatos del PAN, PRI y PRD a solo tres años de que los aplastaron en las urnas y le entregaron prácticamente el control del país a López Obrador y a sus aliados; se ve muy lejana la posibilidad de que puedan quitarle a MORENA la mayoría de la Cámara de Diputados, lo cual sería fundamental para que acoten, aunque sea un poco, las fortalezas institucionales, políticas y sociales que evidentemente sostienen al Presidente.

Las investigaciones, órdenes de aprehensión y las eventuales detenciones de miembros de las cúpulas partidistas de “Va por México” serán una “Espada de Damocles” a lo largo de estos próximos meses; es evidente que las labores de la UIF y FGR seguirán vigentes durante todo el proceso electoral; el procedimiento de Declaratoria de Procedencia para que Francisco Javier Cabeza de Vaca pueda ser imputado penalmente es un claro mensaje para varios destinatarios.

@ernestoescobosa

Puedes comentar con Facebook